jueves, 24 de septiembre de 2009

La frase final



A veces toda una vida se resume o se recuerda por una sola frase. No sé si es justo o no. Sólo sé que ocurre así. Años de lucha, trabajo, amor y desamor, sufrimientos y alegría, se suelen resumir en un único pensamiento. Antes era el epitafio, esa última frase que se ponía en la tumba. Incluso algunos la elegían en vida para evitar que otros, cuando ellos no pudieran protestar, pusieran alguna barbaridad con la que no estuvieran de acuerdo, encima de su lápida. En otros casos es un pensamiento o una frase dicha en vida la que pasa a la posteridad definiendo a la persona y su carácter.
Algunas frases dichas con el último suspiro son dignas de esas vidas.
Sócrates, en el último instante de su vida, cuando la cicuta ya hacía su efecto mortal, pronunció su última frase: " Critón, debemos un gallo a Esculapio; no te olvides de pagar esa deuda por mi."
Esculapio era el Dios de la salud y Sócrates le ofreció un gallo porque, según él, la muerte curaba todas las enfermedades.
"Luz, más luz". se comenta que dijo Goethe en su agonía final.
Pero sin duda son los epitafios los que más juego dan. Son, en cierta manera, los que mejor ayudan a definir al personaje y a la persona que se esconde detrás. Aquí van algunos de ellos.
"Si no viví más, fue por que no me dio tiempo" Marqués de Sade.
"Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo". Miguel de Unamuno.
"No es que yo fuera superior. Es que los demás eran inferiores". Orson Welles.
"Arrebató el rayo a los cielos y el cetro a los reyes" Benjamin Franklin.
"Aquí yace alguien cuyo nombre se escribió en el agua." John Keats, poeta.
"Aquí yace Molière el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien." Molière.
"Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios." Lord Byron para su perro “Botswain".
"Estuve borracho muchos años, después me morí" F. Scott Fitzgerald.
"Llame fuerte, como para despertar a un muerto" Jean Eustache, cineasta francés.
(Nota: lo dejó enganchado en la puerta de la habitación del hotel en la que se pegó un tiro.)
"Ya decía yo que ese médico no valía mucho." Miguel Mihura, escritor de comedias.
"Aquí yace Ezekial Aikle muerto a la edad de 102 años. Los buenos mueren jóvenes." Epitafio en una tumba del cementerio de Nueva Escocia.
"Pierda peso. Preguntarme cómo." Epitafio de Miguel Collantes, pintor peruano.
“RIP, RIP, ¡HURRA!” Epitafio de Groucho Marx a su suegra.
"Una tumba es suficiente para quien el Universo no bastara." Epitafio de Alejandro Magno.
"Cuando naciste reían todos
y sólo tú gemías
procura que al morir
sean todos los que lloren
y sólo tú el que rías!
En una tumba anónima en un cementerio de Madrid.
Y yo también tengo mi epitafio, ¡faltaría más! Mis "amigos" seguro que preferirán este: " Aquí yaces, y haces bien. Tu descansas...¡Y nosotros también!" Pero, qué quieren, yo ambiciono secretamente que se de la circunstancia para que pueda utilizar el segundo. "Vivió como un apátrida, pero murió como un español" No crean que me arropa ningún furor patriótico repentino. Es que, después de 47 años ya me encuentro cansado de andar por el mundo sin patria, como el denostado Juan sin tierra.
En fin, habrá que esperar a que me muera para ver cual de los dos epitafios colocan el la lápida.
¿O, conociéndome a mí, tendré preparada una tercera vía...?

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿Noticias? 2ª parte



Volviendo sobre lo que escribía ayer acerca de las noticias que nos brinda la televisión, si por casualidad alguien hubiera tenido un coma en 1991 y se hubiera despertado ahora, al poner la tv, salvo por pocos detalles, no hubiera sido consciente del paso del tiempo. En ese momento había una guerra entre USA e Irak, ahora los EEUU están combatiendo en Irak de nuevo. Más ejemplos; tasa del paro del 91: 16%, tasa de paro de la actualidad: 15%. Vamos a los deportes. 1991, el Barça campeón de liga y el Real Madrid, sub-campeón. 2009, el Barça campeón de liga, no hace falta que diga quién es el sub-campeón, ¿verdad? En 1991, Belén Esteban salía en la tele a cada momento, en el 2009, no hay forma de ver la tele sin ver a Belén Esteban. En cuanto a política nacional, el PSOE gobernaba y el PP, en la oposición, lo acosaba a diario acusándolo de usar a la policía para acabar con sus enemigos y de robar dinero para financiarse.
ETA ponía bombas, llegaban pateras con emigrantes irregulares, los lunes seguían llenos de cifras de muertos en la carretera, la tele con cortes por publicidad y poniendo películas malas malísimas... exactamente igual que ahora. ¿Dónde está la diferencia? Es más, si le ponen la noticia de Obama en la Casa Blanca, capaz es de creer, el pobre, de que está viendo una teleserie de ficción o algo parecido. Visto lo visto, le será más sencillo pensar eso que creer que un señor negro -¡huy, perdón, afroamericano!- con un segundo nombre como Hussein, esté al frente del país más poderoso del mundo y llevando las riendas de todas sus instituciones.
Pero no siempre fue así. Aunque les cueste creerlo. Hubo una vez en que oíamos las noticias, leíamos los periódicos y veíamos los telediarios con interés, casi con avaricia. Salíamos de un largísimo periodo donde todas las noticias se fabricaban dirigidas por el Estado. Había una censura previa y España y los españoles, una vez desaparecida ésta y la dictadura que la propició, ya en plena transición, estaba hambrienta. Hambrienta de libertad, si, pero también hambrienta de información. Y esa época dio a luz una gran cantidad de periodistas que marcaron un nuevo estilo y crearon escuela. Pasamos de ver al Generalísimo, que Dios tenga en su Gloria -y no lo deje salir de allí- inaugurando pantano tras pantano (yo la verdad, siempre creí que era el mismo que inauguraba una y otra vez, pero bueno), a ver a sindicalistas y políticos, manifestaciones -¡y sin grises dando palos!-, huelgas, ¡HUELGAS!, secuestros de ETA, secuestros del GRAPO, mítines políticos...Dios, si es que parecía que, de repente, vivíamos en otro país.
Sin embargo, hoy en día, ¿qué incentivo tiene ver las noticias? Si es que para vender los periódicos, éstos tienen que regalar las cosas más dispares, desde CDs de música clásica, DVDs de películas, libros, cuberterías, vajillas, microondas, belenes, abanicos o pareos de playa.
En fin, me perdonarán que termine ya -o tal vez lo agradecerán- pero es que si llego tarde al kiosco, me quedo sin el periódico y hoy regalan un DVD de cine alemán y un libro de Sudokus.

martes, 1 de septiembre de 2009

¿Noticias? 1ª parte



Iñaki Gabilondo suele decir a menudo que si por él fuera, muchos telediarios no los presentaría siguiendo el guión que se escribe según las noticias del día, ya que para él, noticia debería ser algo nuevo, diferente o que tenga un impacto en la vida de las personas o de la sociedad y, desde luego, lo que no le agrada es repetir, practicamente punto por punto y coma por coma, la mismas noticias que dan las otras cadenas y casi al mismo tiempo que ellas -sobre todo las políticas-porque si no, la impresión que darían es de manipulación o de ocultación y claro, eso no lo quería nadie.
Sobre todo cuando lo que cualquier cadena que se precie, de lo que primero iba a presumir es de independencia e imparcialidad.
Sin embargo, continuaba Gabilondo, lo más ético como periodistas sería decir algo así como: "En la política no hay nada nuevo. Todo continúa como ayer. PP y PSOE siguen en su particular mundo aparte peleando una absurda guerra sin prestar atención a lo que realmente afecta a los ciudadanos e inventándose mundos paralelos donde a la realidad la sustituye la estadística dirigida, así que hoy vamos a hablar de ..." En vez de dedicar el 60/70 % del tiempo del noticiario a repetir, prácticamente las mismas noticias de los últimos meses o a servir de altavoces de remitidos que les envían los gabinetes de prensa de los partidos. Los mismos gabinetes que les ignoran o les ningunean en las casi ruedas de prensa, en las que o no se permiten preguntas o en las que el preguntado está en otra habitación y ésta se hace por vídeo conferencia, con el consiguiente "retraso" que da tiempo para responder lo que convenga.
¿Por qué se permite eso? Porque el hambre es muy fea. Porque ya no tenemos periodistas sino empleados a nómina con hipotecas y coches que pagar. Porque o es eso o seguir a Belén Esteban y La Campanario. Porque esto es España, y aquí no tenemos la 1ª enmienda y, cada vez el 4º poder puede menos salir de su cuarto. Porque aquí, todavía, seguimos usando el periódico para envolver el pescado y no para formar opinión. Y los políticos siguen creando y dando prebendas, no nos engañemos.
Y ahora me van a perdonar que hoy acabe aquí, pero es la hora del Telediario y no me quiero perder las noticias.

jueves, 27 de agosto de 2009

Vale Tudo



Hace años, cuando estaba obsesionado con las artes marciales, las técnicas de defensa personal y toda la parafernalia que rodea ese mundo, conocí un "deporte" que llegaba a España. Me pareció el deporte de contacto definitivo y total. Se llamaba Vale Tudo, y su nombre ya era toda una declaración de intenciones y de principios, así como el resumen de todas las reglas en una: valía todo -o casi- para ganar. Sólo estaba prohibido morder y meter los dedos en los ojos, el resto estaba permito. El único objetivo era ganar como fuera y lo más rápido posible.
Siempre había oído que en la guerra, como en el amor, todo valía, pero, sinceramente, creía que era una frase hecha como aquella de "contigo, pan y cebolla" o "mira con quién andas y te diré quién eres". Frases que en su día, tal vez, tuvieron una razón de ser, pero que con el paso del tiempo, ésta se diluyó.
Sin embargo, hoy he leído parte del catálogo de abusos y torturas a los que los interrogadores de las CIA sometieron a los detenidos sospechosos de pertenecer a Al Qaeda. Hay que reseñar aquí que, para estos señores, sospechosos son casi todos los que se arrodillan hacia la Meca, no se llaman John o Bill, no comen en un Burger King y/o no saben de memoria los ganadores de las quince últimas superbowls. ¡¿Qué buen patriota no conoce ese dato, o no tiene esos hábitos, por Dios (el que bendice a América, claro)?!
Como decía, en ese catálogo, como en el del Corte Inglés, hay para escoger. Tenemos torturas físicas, psicológicas, humillaciones...
Hay desde amenazar al prisionero con usar contra él un taladro cuando estaba encapuchado y no podía ver, solo oír el terrible ruido del mismo, fingir ejecuciones en la celda de al lado -con muerto de mentira incluido, que Hollywood enseña mucho- donde estaba su compañero, forzar al prisionero a llevar sólo un pañal durante días -el mismo pañal, claro- y así las llagas lo harían mas "locuaz", arrastrarlo desnudo por el suelo de cemento del patio y luego "lavarlo" durante 15 minutos con agua extremadamente caliente y frotándole la piel con un cepillo de púas metálicas para "exfoliarle". (Seguro que ese "tratamiento de belleza" no se usa habitualmente en los balnearios de lujo)
Contra un preso en concreto se usó una técnica que es hundir la cabeza del mismo en una bañera hasta el límite del ahogamiento...163 veces. Claro que no todas el mismo día. ¡Faltaría más! A otro en cambio, "sólo" le insuflaron durante cinco minutos seguidos, y sin parar, el humo de un cigarro puro en los ojos, la nariz y la boca. ¿Saben qué? Según el informe, esta técnica se reveló como una de las más efectivas, logrando que el prisionero se derumbara antes por asfixia. Y además, barata, tú, que el puro no hace falta que sea un Montecristo. Luego está las clásicas de colgar al prisionero de las axilas mientras tiene las manos esposadas y atadas a la cintura... ¡Bah, tonterías! O la otra de amenazar con violar a su madre o matar a sus hijos. Lo único es que, claro, como no estaban en la bendita y sagrada América (que Dios bendiga, claro) era muy probable que su madre y sus hijos estuvieran en la celda de al lado, así que no era cuestión de tomárselo a broma. Y como los EEUU siempre llegan al mismo acuerdo con los países donde se instalan o instalan bases conjuntas: tanto su personal militar como civil está protegido como si fuera diplomático, así que NADA de lo que haga puede reclamársele judicialmente. ¿Lo he dicho ya? ¡Que Dios bendiga a América!
A esta altura, hay una cosa que me pregunto. Iba a decir que me tortura, pero me parece de mal gusto. ¿Qué clase de ser humano se dedica a inventar técnicas y sistemas para torturar a otro? ¿Quién puede hacer de su oficio el daño de otro hombre o mujer? ¿Qué clase de tara debe traer de fábrica? Porque a mí me cuesta creer que alguien sano pueda hacer eso.
Aunque en la guerra valga todo.

lunes, 24 de agosto de 2009

Centavos



Esta mañana leí en Expansión, en la columna "Historias de Nueva York" de Genma Martínez, un artículo llamado "El renacimiento del céntimo de Dolar". La verdad es que Expansión no es precisamente un periódico que pudiéramos definir como entretenido o anecdótico. Lo leo porque, aunque en año sabático, considero que debo estar en contacto, aunque sea sólo a través de la prensa, con lo que ocurre en el mundillo de mi actividad. Sin embargo he de reconocer que este artículo me entretuvo y me hizo pensar en cómo la crisis hace que cambiemos de hábitos y en cómo las cosas más absurdas e impensadas hace que las empresas ganen dinerales. Un ejemplo: los centavos de dolar.
Durante los tiempos de bonanza la gente desprecia los centavos de dolar. Los abandona intencionadamente en los supermercados. De hecho, los monederos automáticos de las máquinas no los aceptan. Sin embargo, la Casa de la Moneda -según dicho artículo- fabrica mil centavos por segundo. ¡Y eso que fabricar cada centavo les cuesta 1,70 centavo de dolar! ¿Absurdo? Puede ser. Pero cada vez que se propone una ley que los retire de circulación, los lobbys de los productores del zinc y del cobre, los metales con los que se fabrican, las ONG's, las auténticas beneficiarias de los mismos, ya que ellas reciben la "calderilla"· de los estadounidenses (¡se calcula en más de 200.000.000 de dólares el último año, en centavos!), y las asociaciones de consumidores se niegan a ello. Estas últimas por miedo a que al desaparecer el centavo, los precios se redondeen a los cinco centavos.
Sin embargo, en estos dos últimos años, los centavos han vuelto a ser piezas apreciadas en la economía americana. De tal manera que las máquinas que cuentan monedas han aumentado su venta e instalación un 42% y sus beneficios un 65% lo que equivale a 8.900.000.- Dólares en el 2.008.- y su valor en bolsa se ha disparado hasta los 928.000.000.- de Dólares. No está mal para una empresa que se dedica a fabricar máquinas que cuentan monedas que no sirve para pagar nada. Al menos hasta ahora.
Porque ante la bajada prevista del consumo, empresas de primer nivel han lanzado campañas para incentivarlo poniendo artículos a un precio simbólico: 1 centavo. Así, por ese precio puede comprar libretas, lápices, gomas, y un sin fin de artículos que servirán de ganchos para que los compradores acudan en masa a dejar sus centavos...y sus dólares en los centros comerciales y así reactiva la maltrecha economía americana.

sábado, 22 de agosto de 2009

Noches boomerang




De repente volvieron las noches interminables llenas de insoportables dolores, de insufribles pesadillas, de vueltas y vueltas en una cama ardiente que parece hecha para torturarte en vez de para el descanso, de horas eternas que nunca acaban por pasar. Sinceramente, pensaba que iba superándolas poco a poco, pero no. El dolor y el miedo son compañeros de viaje demasiado fieles.
Ya no sé qué hacer.
La noche dura tanto...

domingo, 16 de agosto de 2009

Del hierbahuerto y la fortuna.



Hoy me he dado cuenta de que, a pesar de todo lo que está ocurriendo en mi vida; la enfermedad que, día a día, va mermándome paulatínamente; de la nefasta situación económico laboral o laboral y económica, que aún no tengo claro si primero fue el huevo o la gallina; del más que incierto futuro, que se acerroja en vez de abrise, ante mí. Como digo, a pesar de todo ello, hoy me he dado cuenta de que soy un hombre muy afortunado. 
Cierto, jamás me he ganado nada que pase de los 90 euros en ningún juego, ni tampoco he ganado ningún sorteo de nada en mi vida, pero insisto en lo afortunado que soy, o por lo menos así es como me siento.
La razón es complicada de explicar. Como todo lo que atañe a los sentimientos y no a la razón, tratar de razonar sobre ello, aparte de ser una tarea ardua de por sí, se me antoja, ya de entrada, tiempo perdido. Los sentimientos hay que vivirlos. Si es posible, apasionadamente. Como si la vida se fuera a acabar en el día de hoy, porque tal vez sea así. Y si no lo es, siempre es mejor vivir con intensidad las cosas que acalambrado por la apatía.
Yo sé mucho de eso, de vivir acalambrado por el miedo, la apatía y el nihilismo vital. El leitmotiv de mi vida fue, durante muchos años, actuar como gregario ante lo establecido como políticamente correcto, ser alguien de "perfil bajo". Una de mis frases favoritas y que ponía como ejemplo a cada momento, era que el hierbahuerto era una planta de lo más humilde, pero que cuando la estrujabas o pisabas, su olor era tan intenso que no puedes dejar de percibirlo. El miedo a ser llevaba aparejado el miedo a sentir, de manera que el mismo cerco que acorralaba mi yo, acorralaba también a lo que yo podría sentir. Pero un día, si tienes suerte, descubres que el servilismo no tiene más recompensa que la de convertirte en sirviente y no en servicial, y ante ese panorama, lo mejor que se puede hacer es dar un giro de timón y coger un nuevo rumbo para reciclarte y recrearlo todo. Eso si tienes suerte.
Y yo -¿lo he dicho ya?- soy una persona muy afortunada.










viernes, 7 de agosto de 2009

Redes Sociales



Hace unos días me afilié a Facebook. La verdad es que me sentí bastante extraño haciéndolo. Algo así como un traidor a mis principios. Y en el fondo, así ha sido en cierta manera. Si no, ¿díganme qué hace una persona tan asocial como yo perteneciendo a una red social? Es todo muy raro. Todo está lleno de rituales, de cosas que hay que hacer, de pasos que dar, que al final me siento prisionero de todo un sistema de señales convencionales que ignoro y que, la verdad, no sé si me apetece aprender. Y se supone que esto debe ser algo "guay", pero....
Luego está lo de competir contigo mismo al principio, y con tus amigos luego, para ser el más popular de la red. ¿Cuántos amigos tengo? ¿Cuántos tiene fulanito, menganita o zulanito? ¡Y cómo coño consigue nadie tener 127 "amigos", por Dios! Si a mí, seis, me cuesta una barbaridad...
Bueno, voy a decir la verdad. Todo esto es un experimento sociológico. Quiero ver qué hace la gente, cómo se engancha, por qué tiene tanto éxito este tipo de redes y grupos frente al clásico y antiguo sistema de hacer -y mantener- una amistad y una conversación. De momento he de reconocer que estoy más perdido que los del avión ese de la serie de TV en la isla mágica.¡No me entero de nada! Ando con pies de plomo, porque no sé si se puede poner esto o aquello, si es correcto dejar tu opinión en el muro o si, por el contrario, si lo haces, acabas en el paredón. Si debes comentar tus fotos, las de tus amigos, la de los amigos de tus amigos o los comentarios de los amigos de tus amigos sobre las fotos tuyas...¡Un verdadero lío!
Y luego está lo de las galletas de la suerte. ¡Pero quién escribe los mensajes de esas puñeteras galletas! "Estás a punto de dar un cambio cuántico en tu vida" ¿Pero qué coño significa eso? ¿Y quién coño es tan retorcido como para escribir algo así, por Dios? En mi época, las galletas de la suerte ponía cosas como "La verdadera fortuna está en tu corazón" o "En el silencio de tu alma toca la orquesta de los dioses". Cosas chorras pero que no significaban nada y todos lo sabíamos. Pero lo del salto cuántico... ¡Eso es abusar! Y claro, abres otra a ver si ésta te aclara algo más, y todavía es peor: "Serás la fuente de una lluvia de revolucionarias y exitantes ideas" ¡Ya Dios mío, ahora sí que sí! Me rindo.
He de reconocer también que esto de Facebook, me preocupa un poco. Eso de tener fotos mías al alcance de la gente, aunque sean pocas y controladas, no me atrae mucho. Además, es la mejor manera que existe para que alguien te localice. Hombre, yo no es que me ande escondiendo de nadie, pero de ahí a que me exponga en un escaparate público va un largo trecho.
En fin, ya veremos en qué y cómo acaba todo esto.
A lo mejor, hasta es divertido y aprendo algo nuevo de mí en particular y del ser humano en general. Lo que es indudable es que, algo, aunque sea un poco, sí que engancha, ¿para qué negarlo?

miércoles, 29 de julio de 2009

Las comparaciones



Ayer oí en la Ser una noticia mientras me duchaba que me dejó perplejo al mismo tiempo que indignado. Un emigrante senegalés lleva un año en la cárcel y le queda otro por cumplir. ¿Su delito? Haber sido pillado vendiendo CDs y DVDs piratas en el top manta de Madrid. 
Dos años de condena le cayeron al terrible delincuente por atentar contra la propiedad intelectual y llevar a la ruina a la Sociedad General de Autores de España. En el juicio el canalla alegó -¡miré usted que desvergüenza tan grande!- que como no obtenía papeles porque la administración en la capital iba tan sumamente lenta que pasaba hasta 14 meses desde que presentaba los papeles hasta que recibía la respuesta y que además, en esos casos, se suspendía el silencio administrativo, pues nadie lo contrataba legalmente y que para no robar con fuerza en las cosas o las personas o traficar con drogas, o para que su mujer no tuviera que prostituirse, la única salida que vio fue esa.
¡Habráse visto tamaña desfachatez!
Todo el mundo sabe que si quieres, puedes trabajar en obras, sin contrato, con jornadas de catorce o dieciséis horas sin seguro y sin seguridad y cobrando veinte euros al día...cuando rindes y cobras, claro, que quién te da el trabajo es un honrado productor, no cáritas, caramba. ¡Que nos acostumbramos a la sopa boba, y todo se nos va en pedir!
Luego, los sindicalistas piqueteros y rojetes de siempre sacaron las comparaciones, que como todo el mundo sabe, son odiosas, y pusieron en la mesa otro caso: el de Julián Muñoz. Este político, que cayó en una trampa de la gente del PSOE, como todos saben, por una simple recalificación de terrenos en las que todos y digo todos -¿por qué iba a ser él una excepción?- ganaron su dinerito, acabó debido a la presión mediática de los de siempre en la cárcel condenado a un año. Total, unos edificios y unas bolsas de dinero negro.... ¡No me irán a comparar los delitos!
En todo caso, la única similitud es que en uno había dinero negro (no sabemos cuánto, por eso mismo) y en el otro un negro sin dinero.
¡Pero en qué país vivimos!

lunes, 6 de julio de 2009

¡Quién escoje los anuncios, por Dios!



De vez en cuando entro en mi blog, y a veces me sorprende la publicidad que sale encabezándolo. Lo habitual es que aprovechen un línea o una frase del mismo para promocionar lo que sea que quieran vender ese día, pero hay veces como hoy mismo, que por más que le doy vueltas al texto y a los anuncios, no logro conectarlos de ninguna manera.
La entrada es la titulada "AÑORANZA", y trata sobre cómo éramos más felices antes con menos artilugios que ahora, que disponemos de infinidad de dispositivos para entretenernos y hacernos la vida hipotéticamente más cómoda y fácil, ya que antes estábamos predispuestos a ser felices y hoy sólo lo sólos en el breve instante en que somos los poseedores de la última novedad, lo que es bastante corto, ya que casi al instante de salir. ya están fabricando su sucesor. Pues bueno, con ese contenido, estos son los cuatro anuncios que Google pone:
  • Perfumes Baratos: Compra perfumes al mejor precio. Envíos en 48 horas.
  • Miedo al dolor de Muelas?: Un saneamiento suave y completo bajo anestesia general.
  • Esperanza tras un Aborto: La misericordia de Dios es infinita. Él perdona todos tus pecados.
  • ¿El yo te quiere? : ¡Descubre si es pasajero o si tu amor ha terminado!
Vamos a ver, alguien puede explicarme qué tiene que ver los perfumes barato con el dolor de muelas y éste con el aborto y el perdón divino y todo lo anterior con la añoranza a los 80.
Además hay otra cosa que me deja pensando que el que redactó y puso los anuncios no estaba ese día muy fino que digamos.
En el primero usa el adjetivo "baratos", que tiene connotaciones más peyorativas en vez de "económicos" o "de ofertas" que sin duda suenan mejor publicitariamente.
En el segundo, no sólo se come el primer signo de interrogación sino que utiliza un anglicismo "un saneamiento suave" para indicar un arreglo esmerado y delicado, que sería lo correcto en castellano.
Ya en el cuarto, la concordancia de sujetos entre la pregunta ¿"El no te quiere?" y lo que te incitan a descubrir " Descubre si es pasajero o si TU amor ha terminado" A ver, que yo me entere, ¿quién no quiere a quién, él , tú...? Porque yo ya estoy hecho un lío.
Yo supongo que nadie lee estos anuncios salvo yo. Y yo, porque soy un curioso de la vida y de las cosas, pero como decía un personaje de la tele, ¡Un poquito de por favor!

miércoles, 1 de julio de 2009

Añoranza



Siempre me he preguntado la razón por la que el ser humano se recrea tanto en la añoranza de las décadas antes pasadas. Me explico. 
Estamos en el 2009; una persona que ronde los 45/50 años, es decir, que haya nacido a principio de los 60, suele ser seguidor fiel de series como "Cuéntame", "La Chica de Ayer" o escuchar emisoras del corte de Radio 80. ¿Por qué? Mucha gente cree que es porque revive la época de la juventud y se aleja de la actual, con sus achaques de salud, el sobrepeso, la caída del cabello, los problemas con los hijos, el paro, la hipoteca, el absurdo lenjuage de los sms o de los chat de internet, que nos hace sentir, o bien extranjeros, o bien analfabetos... 
No sé. Tal vez, pero yo tengo otra teoría que, sin oponerse a todo lo anterior, le da, quizás, un enfoque distinto.
No sé a ustedes. pero a mí, desde luego, cada vez que veo una de esas series que me transportan a esa época de mis veinte años, o escucho las canciones de los ochenta, o incluso veo los vídeo clips que nos maravillaban en esos años, se me llena el alma de ternura. No puedo por menos que pensar qué ingenuos éramos entonces y qué felices éramos con qué poco. Porque mira que, comparado con lo que materialmente disponemos hoy en día, antes no teníamos una mierda: un televisor con dos canales -luego llegaron tres más-, un vídeo. un cassette para oír música, el cine, la bolera y la disco. Algunos, no todos, el Walkman, y ya. 
Y éramos felices, carajo.
Hoy tienen de todo, tele con tdt y 34 canales, plataformas digitales de pago, tele por cable, PSP, Play3, la Wii, la Xbox, la Nintendo DS -todos con sus respectivos juegos, claro- internet, el portátil, el móvil de ultimísima generación, el DVD -tanto en versión doméstica como portátil-, el cine en casa, el MP3, el MP4 (seguro que algo se me olvida) y todo un mundo de artilugios electrónicos para entretenerse. Sin contar con cientos de sitios de ocio, centros comerciales, centros de esparcimiento... Y sin embargo, hoy son menos felices.
Yo pienso que la razón hay que buscarla en uno mismo. Antes éramos más ingenuos, nos sorprendía todo en la vida, nos embriagaba la propia vida. Sobre todo queríamos algo: sentir la vida. Hoy sólo quiere estar a la última en la técnica, y eso es tan breve, que apenas se publicita el aparatejo de turno, ya están casi fabricando su sustituto. No son felices porque no los dejan ser. Nos hemos convertido en una trituradora de novedades que cada vez necesita más "combustible" más amenudo. 
Y así no hay manera.
Por eso, igual que los buzos cuando suben a la superficie desde una gran profundidad hacen una parada en la cámara de descompresión para no sufrir daños, yo también hago o mismo y me meto en mi particular cámara de descompresión que es mi biblioteca, me rodeo de mis libros, oigo música ochentera, veo fotos de la época, me inyecto algo de ingenuidad en vena, y con las pilas cargadas de melancolía, salgo de nuevo a la sucia realidad de esta primera década del SXXI.

jueves, 2 de abril de 2009

Carta abierta a un viejo amigo.



Bueno mi amigo, pues los dados están ya lanzados. Solo hay que saber cómo caerán y de qué color saldrá la jugada. Jugar de farol es tu juego sin duda, pero conlleva un gran riesgo: el de creerte tú mismo tu propia mentira. Generalmente acabas tan enganchado en la propia mentira que llegas a confundir tus deseos con la realidad y cuando comienzas a embalarte y a disparatarse el asunto vendiendo lo que sabes perfectamente que nunca harás, porque siempre llevas con esas ideas “en proyecto” y JAMÁS has hecho nada de nada, salvo fantasear con grandilocuentes palabras vacías de contenido y cuando el discurso se calienta y ya las razones (y las sinrazones) se acaban solo quedan las fantasías y los discursos de borracho de bareto, en los que hasta el Caudillo (¡Dios lo tenga en su Gloria y de ahí no lo dejé salir!) aparece en procesión, aunque ignoro si sólo o pertrechado con el brazo incorrupto de Santa Teresa.
Lo terrible de todo esto es que la fantasía que recreas no tiene ni final ni medida. Es como un volcán en erupción. A cada barbaridad que sueltas le sigue el invento de otra mayor. ¡Ese terrible complejo de inferioridad que tienes y que te empuja a tratar de aparentar ser lo que es evidente que estás a años luz de ser y que sólo logras con ello ser el centro de las burlas de la mayoría y de la lástima de algunos pocos, cuando no de la indiferencia helada de los menos! Si solo te limitaras a mostrar tus habilidades y potencialidades –que son muchas- sin tratar de ser siempre la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro, si de vez en cuando dijeras: “lo siento, no sé de qué me hablan” o “ De eso que dicen, no tengo ni idea. No conozco a esa persona” en vez de simular que se está al cabo de todo y de todos, otro gallo (seguramente mejor y más amable) te cantaría, compañero.
Pero eso te es imposible, amigo mío. Te puede la ambición de ser tú mismo en estado puro. Te gana el miedo de que te vean tal cómo eres y no te das cuenta que cuando se calla el ruido de tanta fanfarria, solo queda el silencio aún más profundo que antes y la sensación de que al artificio le falta algo. Es como si a un magnífico guiso se nos fuera la mano con la sal. Porque si aun quedara soso tendría solución, pero tan sumamente sazonado solo sirve para una cosa, para tras probarlo decir: “¡Qué pena, con lo bueno que parece que estaba, y que no haya forma de tragarse esto! ¡Puagg!” Esa es la sensación que a todos se nos queda al final del cuento, querido amigo, y tú aún no te quieres dar cuenta a pesar de las veces que te lo he dicho.
Hay quién nace para Rey y otros solo llegan a bufón, pero ambos viven en la corte y comen el mismo pan.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Mimetizándome



Sentado en un banco, apoyado en mi bastón, veo pasar la vida. No es mal oficio este de observador de los demás. Es como ser el protagonista de "La ventana indiscreta", solo que a la vista de todos. Lo que ocurre es que, como en "La carta robada" de Poe, la mejor forma de esconder algo es ponerlo a la vista, en mi caso, la mejor forma de pasar inadvertido es fundirme con el paisaje. ¿Quién se fija en el señor con bastón sentado en el banco del parque? Nadie. Es parte del paisaje.
Veo pasar la vida de los demás con la vana esperanza de que la mía pase pronto también. Absorto en la contemplación y en mis pensamientos, me pregunto si yo a mi vez no seré también objeto de observación por parte de otro cuya vida sea más triste y anodina que la mía, pero inmediatamente desecho la idea por imposible. ¡Nadie puede reunir esa característica!
El cielo es gris plomizo. Hace frío. Un frío intenso. Los huesos me duelen cada vez más, pero decido no moverme. ¡Total, el dolor es ya parte tan integrante de mi vida, que el día que el cuerpo no me duele de una manera tan intensa, lo extraño como se extraña a un viejo amigo o a un antiguo adversario al que al final se le acaba por coger cariño. Solo cuando empieza a llover me voy del banco a regañadientes. Al fin y al cabo, es el único espectáculo gratis que me va quedando.
Cada vez me aburre más todo esto.