viernes, 7 de agosto de 2009

Redes Sociales



Hace unos días me afilié a Facebook. La verdad es que me sentí bastante extraño haciéndolo. Algo así como un traidor a mis principios. Y en el fondo, así ha sido en cierta manera. Si no, ¿díganme qué hace una persona tan asocial como yo perteneciendo a una red social? Es todo muy raro. Todo está lleno de rituales, de cosas que hay que hacer, de pasos que dar, que al final me siento prisionero de todo un sistema de señales convencionales que ignoro y que, la verdad, no sé si me apetece aprender. Y se supone que esto debe ser algo "guay", pero....
Luego está lo de competir contigo mismo al principio, y con tus amigos luego, para ser el más popular de la red. ¿Cuántos amigos tengo? ¿Cuántos tiene fulanito, menganita o zulanito? ¡Y cómo coño consigue nadie tener 127 "amigos", por Dios! Si a mí, seis, me cuesta una barbaridad...
Bueno, voy a decir la verdad. Todo esto es un experimento sociológico. Quiero ver qué hace la gente, cómo se engancha, por qué tiene tanto éxito este tipo de redes y grupos frente al clásico y antiguo sistema de hacer -y mantener- una amistad y una conversación. De momento he de reconocer que estoy más perdido que los del avión ese de la serie de TV en la isla mágica.¡No me entero de nada! Ando con pies de plomo, porque no sé si se puede poner esto o aquello, si es correcto dejar tu opinión en el muro o si, por el contrario, si lo haces, acabas en el paredón. Si debes comentar tus fotos, las de tus amigos, la de los amigos de tus amigos o los comentarios de los amigos de tus amigos sobre las fotos tuyas...¡Un verdadero lío!
Y luego está lo de las galletas de la suerte. ¡Pero quién escribe los mensajes de esas puñeteras galletas! "Estás a punto de dar un cambio cuántico en tu vida" ¿Pero qué coño significa eso? ¿Y quién coño es tan retorcido como para escribir algo así, por Dios? En mi época, las galletas de la suerte ponía cosas como "La verdadera fortuna está en tu corazón" o "En el silencio de tu alma toca la orquesta de los dioses". Cosas chorras pero que no significaban nada y todos lo sabíamos. Pero lo del salto cuántico... ¡Eso es abusar! Y claro, abres otra a ver si ésta te aclara algo más, y todavía es peor: "Serás la fuente de una lluvia de revolucionarias y exitantes ideas" ¡Ya Dios mío, ahora sí que sí! Me rindo.
He de reconocer también que esto de Facebook, me preocupa un poco. Eso de tener fotos mías al alcance de la gente, aunque sean pocas y controladas, no me atrae mucho. Además, es la mejor manera que existe para que alguien te localice. Hombre, yo no es que me ande escondiendo de nadie, pero de ahí a que me exponga en un escaparate público va un largo trecho.
En fin, ya veremos en qué y cómo acaba todo esto.
A lo mejor, hasta es divertido y aprendo algo nuevo de mí en particular y del ser humano en general. Lo que es indudable es que, algo, aunque sea un poco, sí que engancha, ¿para qué negarlo?

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