jueves, 24 de septiembre de 2009

La frase final



A veces toda una vida se resume o se recuerda por una sola frase. No sé si es justo o no. Sólo sé que ocurre así. Años de lucha, trabajo, amor y desamor, sufrimientos y alegría, se suelen resumir en un único pensamiento. Antes era el epitafio, esa última frase que se ponía en la tumba. Incluso algunos la elegían en vida para evitar que otros, cuando ellos no pudieran protestar, pusieran alguna barbaridad con la que no estuvieran de acuerdo, encima de su lápida. En otros casos es un pensamiento o una frase dicha en vida la que pasa a la posteridad definiendo a la persona y su carácter.
Algunas frases dichas con el último suspiro son dignas de esas vidas.
Sócrates, en el último instante de su vida, cuando la cicuta ya hacía su efecto mortal, pronunció su última frase: " Critón, debemos un gallo a Esculapio; no te olvides de pagar esa deuda por mi."
Esculapio era el Dios de la salud y Sócrates le ofreció un gallo porque, según él, la muerte curaba todas las enfermedades.
"Luz, más luz". se comenta que dijo Goethe en su agonía final.
Pero sin duda son los epitafios los que más juego dan. Son, en cierta manera, los que mejor ayudan a definir al personaje y a la persona que se esconde detrás. Aquí van algunos de ellos.
"Si no viví más, fue por que no me dio tiempo" Marqués de Sade.
"Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo". Miguel de Unamuno.
"No es que yo fuera superior. Es que los demás eran inferiores". Orson Welles.
"Arrebató el rayo a los cielos y el cetro a los reyes" Benjamin Franklin.
"Aquí yace alguien cuyo nombre se escribió en el agua." John Keats, poeta.
"Aquí yace Molière el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien." Molière.
"Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios." Lord Byron para su perro “Botswain".
"Estuve borracho muchos años, después me morí" F. Scott Fitzgerald.
"Llame fuerte, como para despertar a un muerto" Jean Eustache, cineasta francés.
(Nota: lo dejó enganchado en la puerta de la habitación del hotel en la que se pegó un tiro.)
"Ya decía yo que ese médico no valía mucho." Miguel Mihura, escritor de comedias.
"Aquí yace Ezekial Aikle muerto a la edad de 102 años. Los buenos mueren jóvenes." Epitafio en una tumba del cementerio de Nueva Escocia.
"Pierda peso. Preguntarme cómo." Epitafio de Miguel Collantes, pintor peruano.
“RIP, RIP, ¡HURRA!” Epitafio de Groucho Marx a su suegra.
"Una tumba es suficiente para quien el Universo no bastara." Epitafio de Alejandro Magno.
"Cuando naciste reían todos
y sólo tú gemías
procura que al morir
sean todos los que lloren
y sólo tú el que rías!
En una tumba anónima en un cementerio de Madrid.
Y yo también tengo mi epitafio, ¡faltaría más! Mis "amigos" seguro que preferirán este: " Aquí yaces, y haces bien. Tu descansas...¡Y nosotros también!" Pero, qué quieren, yo ambiciono secretamente que se de la circunstancia para que pueda utilizar el segundo. "Vivió como un apátrida, pero murió como un español" No crean que me arropa ningún furor patriótico repentino. Es que, después de 47 años ya me encuentro cansado de andar por el mundo sin patria, como el denostado Juan sin tierra.
En fin, habrá que esperar a que me muera para ver cual de los dos epitafios colocan el la lápida.
¿O, conociéndome a mí, tendré preparada una tercera vía...?

1 comentario:

Rosy Robayna dijo...

¿Ves? Cosas como estas me hacen reír y no es para bromas. Muy bueno y se aprende, mira por dónde no sabía de esos epitafios aunque en una serie de tv escuché decir "Aquí yace Feebee buffet, (que conste que lo busqué en internet) en terrada viva"