miércoles, 29 de julio de 2009

Las comparaciones



Ayer oí en la Ser una noticia mientras me duchaba que me dejó perplejo al mismo tiempo que indignado. Un emigrante senegalés lleva un año en la cárcel y le queda otro por cumplir. ¿Su delito? Haber sido pillado vendiendo CDs y DVDs piratas en el top manta de Madrid. 
Dos años de condena le cayeron al terrible delincuente por atentar contra la propiedad intelectual y llevar a la ruina a la Sociedad General de Autores de España. En el juicio el canalla alegó -¡miré usted que desvergüenza tan grande!- que como no obtenía papeles porque la administración en la capital iba tan sumamente lenta que pasaba hasta 14 meses desde que presentaba los papeles hasta que recibía la respuesta y que además, en esos casos, se suspendía el silencio administrativo, pues nadie lo contrataba legalmente y que para no robar con fuerza en las cosas o las personas o traficar con drogas, o para que su mujer no tuviera que prostituirse, la única salida que vio fue esa.
¡Habráse visto tamaña desfachatez!
Todo el mundo sabe que si quieres, puedes trabajar en obras, sin contrato, con jornadas de catorce o dieciséis horas sin seguro y sin seguridad y cobrando veinte euros al día...cuando rindes y cobras, claro, que quién te da el trabajo es un honrado productor, no cáritas, caramba. ¡Que nos acostumbramos a la sopa boba, y todo se nos va en pedir!
Luego, los sindicalistas piqueteros y rojetes de siempre sacaron las comparaciones, que como todo el mundo sabe, son odiosas, y pusieron en la mesa otro caso: el de Julián Muñoz. Este político, que cayó en una trampa de la gente del PSOE, como todos saben, por una simple recalificación de terrenos en las que todos y digo todos -¿por qué iba a ser él una excepción?- ganaron su dinerito, acabó debido a la presión mediática de los de siempre en la cárcel condenado a un año. Total, unos edificios y unas bolsas de dinero negro.... ¡No me irán a comparar los delitos!
En todo caso, la única similitud es que en uno había dinero negro (no sabemos cuánto, por eso mismo) y en el otro un negro sin dinero.
¡Pero en qué país vivimos!

lunes, 6 de julio de 2009

¡Quién escoje los anuncios, por Dios!



De vez en cuando entro en mi blog, y a veces me sorprende la publicidad que sale encabezándolo. Lo habitual es que aprovechen un línea o una frase del mismo para promocionar lo que sea que quieran vender ese día, pero hay veces como hoy mismo, que por más que le doy vueltas al texto y a los anuncios, no logro conectarlos de ninguna manera.
La entrada es la titulada "AÑORANZA", y trata sobre cómo éramos más felices antes con menos artilugios que ahora, que disponemos de infinidad de dispositivos para entretenernos y hacernos la vida hipotéticamente más cómoda y fácil, ya que antes estábamos predispuestos a ser felices y hoy sólo lo sólos en el breve instante en que somos los poseedores de la última novedad, lo que es bastante corto, ya que casi al instante de salir. ya están fabricando su sucesor. Pues bueno, con ese contenido, estos son los cuatro anuncios que Google pone:
  • Perfumes Baratos: Compra perfumes al mejor precio. Envíos en 48 horas.
  • Miedo al dolor de Muelas?: Un saneamiento suave y completo bajo anestesia general.
  • Esperanza tras un Aborto: La misericordia de Dios es infinita. Él perdona todos tus pecados.
  • ¿El yo te quiere? : ¡Descubre si es pasajero o si tu amor ha terminado!
Vamos a ver, alguien puede explicarme qué tiene que ver los perfumes barato con el dolor de muelas y éste con el aborto y el perdón divino y todo lo anterior con la añoranza a los 80.
Además hay otra cosa que me deja pensando que el que redactó y puso los anuncios no estaba ese día muy fino que digamos.
En el primero usa el adjetivo "baratos", que tiene connotaciones más peyorativas en vez de "económicos" o "de ofertas" que sin duda suenan mejor publicitariamente.
En el segundo, no sólo se come el primer signo de interrogación sino que utiliza un anglicismo "un saneamiento suave" para indicar un arreglo esmerado y delicado, que sería lo correcto en castellano.
Ya en el cuarto, la concordancia de sujetos entre la pregunta ¿"El no te quiere?" y lo que te incitan a descubrir " Descubre si es pasajero o si TU amor ha terminado" A ver, que yo me entere, ¿quién no quiere a quién, él , tú...? Porque yo ya estoy hecho un lío.
Yo supongo que nadie lee estos anuncios salvo yo. Y yo, porque soy un curioso de la vida y de las cosas, pero como decía un personaje de la tele, ¡Un poquito de por favor!

miércoles, 1 de julio de 2009

Añoranza



Siempre me he preguntado la razón por la que el ser humano se recrea tanto en la añoranza de las décadas antes pasadas. Me explico. 
Estamos en el 2009; una persona que ronde los 45/50 años, es decir, que haya nacido a principio de los 60, suele ser seguidor fiel de series como "Cuéntame", "La Chica de Ayer" o escuchar emisoras del corte de Radio 80. ¿Por qué? Mucha gente cree que es porque revive la época de la juventud y se aleja de la actual, con sus achaques de salud, el sobrepeso, la caída del cabello, los problemas con los hijos, el paro, la hipoteca, el absurdo lenjuage de los sms o de los chat de internet, que nos hace sentir, o bien extranjeros, o bien analfabetos... 
No sé. Tal vez, pero yo tengo otra teoría que, sin oponerse a todo lo anterior, le da, quizás, un enfoque distinto.
No sé a ustedes. pero a mí, desde luego, cada vez que veo una de esas series que me transportan a esa época de mis veinte años, o escucho las canciones de los ochenta, o incluso veo los vídeo clips que nos maravillaban en esos años, se me llena el alma de ternura. No puedo por menos que pensar qué ingenuos éramos entonces y qué felices éramos con qué poco. Porque mira que, comparado con lo que materialmente disponemos hoy en día, antes no teníamos una mierda: un televisor con dos canales -luego llegaron tres más-, un vídeo. un cassette para oír música, el cine, la bolera y la disco. Algunos, no todos, el Walkman, y ya. 
Y éramos felices, carajo.
Hoy tienen de todo, tele con tdt y 34 canales, plataformas digitales de pago, tele por cable, PSP, Play3, la Wii, la Xbox, la Nintendo DS -todos con sus respectivos juegos, claro- internet, el portátil, el móvil de ultimísima generación, el DVD -tanto en versión doméstica como portátil-, el cine en casa, el MP3, el MP4 (seguro que algo se me olvida) y todo un mundo de artilugios electrónicos para entretenerse. Sin contar con cientos de sitios de ocio, centros comerciales, centros de esparcimiento... Y sin embargo, hoy son menos felices.
Yo pienso que la razón hay que buscarla en uno mismo. Antes éramos más ingenuos, nos sorprendía todo en la vida, nos embriagaba la propia vida. Sobre todo queríamos algo: sentir la vida. Hoy sólo quiere estar a la última en la técnica, y eso es tan breve, que apenas se publicita el aparatejo de turno, ya están casi fabricando su sustituto. No son felices porque no los dejan ser. Nos hemos convertido en una trituradora de novedades que cada vez necesita más "combustible" más amenudo. 
Y así no hay manera.
Por eso, igual que los buzos cuando suben a la superficie desde una gran profundidad hacen una parada en la cámara de descompresión para no sufrir daños, yo también hago o mismo y me meto en mi particular cámara de descompresión que es mi biblioteca, me rodeo de mis libros, oigo música ochentera, veo fotos de la época, me inyecto algo de ingenuidad en vena, y con las pilas cargadas de melancolía, salgo de nuevo a la sucia realidad de esta primera década del SXXI.