miércoles, 29 de diciembre de 2010

¡Gracias 2010!


El 2010 se acaba. De hecho, cuando escribo esto, queda poco más de 56 horas para que estemos atentos al reloj para ver y oír las doce campanadas que certifiquen su final y el inicio del 2011.
 Quiero acabar este año echando la vista atrás, pero no para repasar la lista de las cosas que se quedaron sin hacer o la de los deseos que nunca se cumplieron sino para poder dar las gracias por todo lo bueno que viví durante estos 365 días.
Sí, quiero dar las gracias porque en este 2010 he tenido la oportunidad de ver crece, madurar y ser felices a mis hijas. Las dos, cada una en su estilo, han progresado tanto como personas en este año que cuando las miro no puedo dejar de pensar que su presencia en este mundo justifica con creces la mía.
Quiero dar las gracias porque he podido disfrutar de 365 días de amor, amistad y compañía fiel que he tenido junto a mi pareja. Silvia lleva siendo mi aliada más firme, mi amiga más confiable y mi mayor amor los últimos 13 años. Llegar hasta aquí ha sido sencillo en realidad, aunque también ha requerido de un esfuerzo consciente para que a ese motor no le falte nunca combustible. Un esfuerzo por ambas partes que cada día tiene su recompensa.
Quiero dar las gracias porque este 2010 me regaló la oportunidad de conocer a nuevos y ya muy apreciados amigos: Jorge Muzam, Lilymeth Mena, Claudio Rodríguez, Concha Pelayo, Lorena Ledesma, Encarna Morín, Luz Marina Gopar, Esteban Rodtíguez... Todos ellos me han enriquecido -¡y cómo!- con su amistad, sus comentarios y su cariño.
Quiero dar las gracias porque durante este año que acaba pude reafirmar más aún las viejas amistades: Juan Miguel, Guillermo Robaina, Antonio Díaz, Manolo Hernández, Manolo Roldán, Giordano Azorín, Sandra Rodríguez, Oscar y Tomás Morales, José Martín...Todos ellos han hecho más fácil mi vida durante este año con su compañía y amistad.
Quiero dar las gracias también porque yo, a diferencia de otros muchos, he comido cada día, he dormido en una cama limpia cada noche, he tenido ropa que me cubrió y un techo bajo el que seguir viviendo. 
Otros, ya digo, no tuvieron tanta fortuna.
Quiero dar las gracias, de igual manera, porque durante el 2010 he sufrido dolor, he tenido momentos en los que la ira me pudo, he llorado y he reído, he amado y me han amado, y a veces, a solas, he disfrutado de mi propia compañía. Es decir, quiero dar las gracias porque he vivido.
Quiero dar las gracias porque al menos durante este año que está por acabar, he seguido con mis facultades mentales intactas, con mi pluma -ahora más latinoaméricana que nunca- afilada y con mi ironía, a veces hiriente, lo sé, despierta y entera.
¿Y el 2011, qué?
Yo no soy de pedir. Soy más bien de retar, así que mirándole a los ojos, tal vez algo bravucón, sólo quiero decirle que tanto daño me haga como miedo le tenga.
A mis amigos (nuevos y viejos)  quiero desearles suerte y amor en este año que ya amenaza con entrar, y si la vida nos deja, seguiremos encontrándonos por aquí cada vez que quieran.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La vieja Italia


Roma arde.
Y esta vez no fue Nerón quien la incendió para tener un escenario lo suficientemente dramático para acompañar a la música de su lira, (cosa que en realidad no ocurrió así, pero que los protocristianos y Hollywood se han encargado en implantar en nuestra mente como verdad cierta) sino que se debe a Berlusconi y a su descarado mangoneo de las normas de República y su más absoluto desprecio sobre eso que se ha dado en llamar "ética política". Lo que no deja de ser un contrasentido puesto que ética y política asociados en la misma frase son conceptos que se contradicen entre sí.
Berlusconi ha logrado elevar a categoría la anécdota del estereotipo del italiano. Macho y machista, chulo como pocos,  
buen comedor, mejor bebedor y gran juerguista, hombre de honor y "amigo de sus amigos" (El Padrino de Mario Puzzo nos enseñó toda la extensión de los significados de ambas características) y con un desparpajo que llega a ser insultante.
La indisimulada compra de votos de los parlamentarios de la oposición -se llega a hablar de maletas con 500.000.-€ o hipotecas milagrosamente canceladas por terceros- para poder mantenerse aferrado al sillón presidencial ha sido la mecha que ha encendido esta hoguera de disturbios, algaradas y destrozos.
Si eso hubiera ocurrido en cualquier país tercermundista o subdesarrollado, ya estaría ahí la comunidad internacional sometiéndolo a embargos, notas de condena, sanciones y todas esas zarandajas que sirven para rellenar hojas y hojas en la prensa y para nada más. Pero esto ha ocurrido en Italia, en la cuna de la vieja Europa, en la Urbi que fue centro del Orbe, como a ellos les encanta recordar, así que lo más que pasará es que en la próxima foto de familia del G20 o de los presidentes de la UE, será Sarkozi el único que tenga tragaderas para aguantarle los comentarios chulescos del conditore.
 Roma arde, y Berlusconi ríe aún.

martes, 14 de diciembre de 2010

Los nuevos esclavos.

Cuando España entró como miembro de pleno derecho en la Unión  Europea, en 1986, creí que dábamos un paso hacia adelante en nuestra modernización como país y que -¡por fin!- seríamos una nación donde el bienestar social y el respeto a los derechos humanos serían algo consustancial a esa misma pertenencia; algo que nos identificaría a España y a la U.E. como el país revelación y el sistema de organización supranacional a seguir e imitar por otros en el futuro.
Luego, el 1 de enero del 2002, cuando el euro se impuso como moneda única en 12 países de esa Europa -hoy son 16 de los 27 países que la componen los que la han adoptado- sentí el orgullo de estar viviendo un momento histórico. La muerte de una Europa fragmentada, con políticas diferentes, con economías dispares, con veinte monedas distintas, y el nacimiento de una Europa grande y fuerte que se umbilicaba  alrededor de una sola moneda, de una única política económica y social, de una idea que se hacía realidad a cada instante.
Han bastado ocho años para ver ese sueño roto y para que me sintiera avergonzado de, siendo apátrida, haberme creído parte de esa gran Europa que en realidad jamás existió.
Hoy, en el Parlamento Europeo se votaba una ley vergonzosa, la Directiva conocida como de "Permiso Único", presentada y apoyada por el grupo Popular Europeo, la derecha más rancia e infiltrada de auténticos extremistas de todos los países de esta desvaída Europa. Esa Directiva venía a consagrar la nueva esclavitud del SXXI. Hasta ahora, cualquier trabajador ya sea nacional, extranjero comunitario (¡qué contrasentido!) o extranjero extra comunitario que trabajara en cualquier país de la Unión tenía exactamente los mismos derechos y obligaciones. Es decir, el empleador que los ocupara tenía que tratar a un trabajador del país, pongamos España, como a otro de Italia o de China. Le debía hacer contrato, pagar según convenio, permitirle la sindicación, seguir las normas y leyes laborales en cuanto a descansos y seguridad en el trabajo.
Pero parece ser que eso no contentaba a los diputados del Partido Popular Europeo, de manera que a través de esa normativa, pretendían que si un empresario español, portugués, italiano, francés o de cualquier otro país de la Unión contrata (legalmente, claro) a un extranjero no comunitario o a un temporero de los que recogen fruta, se les pueda contratar con las mismas condiciones laborales que en su país de origen, incluidas las leyes laborales de despido, indemnización, horarios, etc. De esa manera, un ingeniero Chino podría ser contratado por el mismo sueldo que cobraría en China, sin derecho a sindicarse, sin derecho a días libres salvo los que marque la empresa y sin derecho a cotización a la Seguridad Social salvo para el seguro médico. O un minero Chileno podría venir a España y en vez de los más de  2.000.-€ que gana un español, lo debería hacer por los 500 que cobra en su país.
Así se genera riqueza y fortaleza en la economía, dicen esos santos diputados. 
Supongo que se referirán a las suyas. 
Y además, por si ahora fueran pocos los brotes xenófobos que se están dando entre la población menos preparada y peor cualificada laboralmente hablando, porque esos mismos diputados en sus países de origen se pasan el día diciendo que todos los males de su país se debe a esos emigrantes, sucios, traidores y ladrones que vienen delinquir y a quedarse con el poco trabajo que hay, imagínense como se darán cuando vean que otros pobres infelices hacen el mismo trabajo que ellos por el 25% de su sueldo y sin descansar.
Y eso es a los que tiene papeles y permiso de trabajo. Imagínense el trato que recibirían los que están sin que su situación sea regulada.
Afortunadamente hoy no salió aprobada la Ley. Pero no cantemos victoria: tiene dos meses para recabar nuevos apoyos y sacarla adelante.
Europa busca esclavos. 


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ejercicio moderado

Desde que hemos entrado en diciembre me siento como un león enjaulado. Irritable e irritado por todo, me siento incapaz de de fijar mi atención en nada más allá de unos pocos minutos. Nada es capaz de captar mi interés. Las noticias que antes leía atentamente y despertaban la curiosidad y el análisis, hoy sólo consiguen un gesto de aburrimiento y hastío, como cuando escuchas en verano en el parte metereológico que las temperaturas suben y que las playas están llenas. ¿Y qué?
Los libros me miran ceñudos. No es la primera vez que me han visto así y temen la ira de mi reacción. Lo sé porque mi biblioteca, habitualmente acogedora, está fría y oscura estos días.
Creo que lo mejor es que salga y haga algo de ejercicio físico. Eso me ha recomendado el médico. 
Así que tal vez me parta la boca con el primer gilipollas que me encuentre. No me será difícil. Los hay a miles. Crecen como los champiñones en la humedad.
Si, me buscaré uno grandote. Nunca me han gustado los abusos.
¿Por qué no, carajo? Es por prescripción facultativa.


jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Dura lex sed lex?

Dicen que la justicia es ciega. Yo no sabría decirlo, pero desde luego, lo que de seguro sé es que no es para nada equilibrada, a pesar de la famosa imagen de la balanza.
¿Qué hace que un acusado por posesión de narcóticos en Las Palmas (no hablamos de kilos, quede claro, ni de 20 gramos tampoco) lleve casi cuatro años en prisión preventiva pendiente de juicio y que otro acusado que iba bebido, conduciendo un coche sin seguro y sin carnet de conducir, que atropelló a una madre y su hijo y los mató, esté en la calle a espera de juicio también?
¿Es eso justicia? ¿Es más grave la posesión de droga, que además la policía no ha podido demostrar -hasta ahora- fuera de toda duda que sea del detenido y que éste lleva diciendo todo este tiempo que alguien dejó en su comercio, donde fue encontrada en un registro autorizado por un juez, que la muerte cierta de dos personas por un sujeto que cometió al menos cuatro delitos?
¿La justicia no debería ser igual para todos? ¿La pena de privación de libertad no debería ser un recurso basado en indicios probados y en relación a la gravedad del delito cometido? ¿Cuatro años en una cárcel esperando un juicio que a veces resulta con veredicto de inocencia no es un plazo excesivo e injusto?
Si esto es justicia ciega, quizás la justicia debiera abrir un poco más los ojos...y el corazón.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Regalo de Navidad adelantado


Hoy mi biblioteca ha crecido en 22 nuevos libros. La gente que me conoce, conocedora de mi afición por la lectura y la historia,  cuando se queda sin espacio en casa o se aburre de limpiarles el polvo me llama por si quiero llevarme sus libros usados. Reconozco que prefiero los libros que ya han pasado por otras manos que los nuevos. Aunque estos también tienen su encanto, su olor especial, los usados tienen una magia y un olor propios que los impregnan y los convierten en objetos con alma; la de sus antiguos dueños que se quedó atrapada entre sus páginas, en sus lomos, en sus cubiertas. 
De esa manera han llegado a mis manos los 22 de hoy. Entre ellos hay algunas rarezas difíciles de encontrar como las "Obras Escogidas" de V.I. Lenin, en tres volúmenes, editados en Moscú, por la Editorial Progreso en 1961 y que recoge una selección de los escritos, pensamientos y discursos del estadista soviético artífice de la revolución de 1917, y otra llamada "Conversaciones con Mussolini" de Emil Ludwig, escrito en 1932, que recoge una serie de charlas entre el dictador fascista italiano y el historiador alemán en los primeros años del fascio.
Ambos libros son para mi muy interesantes, más que por su valor literario, por la perspectiva histórica que me brinda y por lo cercano que están de las fuentes. Aunque si he de ser sincero, en la Unión Soviética, ni Lenin escapaba a las sucesivas censuras y purgas que mutilaban las ideas para adaptarlas y readaptarlas al momento y a la ortodoxia vigente. Sobre todo este tipo de libros enfocados al adoctrinamiento del lector. Pero sin duda que es una rareza y será curioso leerlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Un mal año.


Hoy me encontré con un grupo de ejecutivos y directivos de una empresa financiera. Fue un encuentro casual. Desde que me tomé un tiempo sabático debido al dolor que me atenaza e impide moverme con la soltura de antaño y dejé de ser uno de sus proveedores de víctimas (ellos los llaman clientes), fui desterrado, educadamente, eso sí, de su entorno íntimo y poco a poco pasé a ser un mero vestigio de la época dorada de los créditos que se daban con la única condición de que el infeliz que firmara estuviera vivo.
Estaban reunidos compartiendo experiencias, anécdotas y café, y al verme pasar me llamaron para que me reuniera con ellos. Igual que el drogadicto se desengancha de su adicción con tiempo y voluntad, el tiempo que he pasado alejado de estos espécimenes pseudo humanos me ha permitido desengancharme de su dinámica y de sus valores.
Les escuché quejarse de que este año sus empresas habían suprimido sus bonos de productividad. Allí, el que menos ganaba por ese concepto, no bajaba de los 12.000.-€ anuales que se sumaban a sus 16 pagas mensuales de no menos de 2.500.-€ cada una. Así, el más infeliz de ellos no bajaba de los 40.000.-€ anuales, aunque casi todos superaban los 50.000 y alguno los 72.000.-€. En una época en la que simplemente el que mantiene un puesto de trabajo se puede considerar tan afortunado como el que gana una lotería, que a estos buitres les hayan reducido un poco sus ingresos y en vez de cambiar de coche cada año y de amante cada mes, hubieran de seguir con el mismo coche un año más y con la misma amante por lo menos dos o tres meses seguidos se les antojaba una injusticia.
¡Qué gran tragedia!
Apenas llegué a casa me puse a leer la prensa y la foto que corona esta entrada me golpeó en toda la cara.
Es una foto de El País. En ella, una mujer desnuda agoniza de cólera en la calle a pocos metros de un hospital. Ya no tenía ni fuerza ni ropas. No le quedaban ilusiones. No tenía familiares. Ni casa, dinero, trabajo...
Lo perdió todo en el terremoto de hace un año.
Ahora también perdió la vida; desnuda, sola y enferma, tirada en una acera y ante la indiferencia de los que pasaban por allí.  
Tanta muerte, tanta destrucción, tanta pobreza, acaba por hacerlos invisibles a ellos e insensibles a los demás.
Cuando acabe esta entrada, enviaré una copia de la misma a cada uno de los ejecutivos financieros que esta mañana estaban tan preocupados por su recorte de ingresos mientras tomaban café y hablaban de los regalos que iban a hacer en la ya cercana Navidad y de lo buena que estaba la amante actual.
Espero que sientan la misma repugnancia y el mismo asco al mirarse la cara en el espejo cuando se afeiten que la que yo he sentido al ver esta foto y recordar sus conversaciones.
Sé que muchos se enojarán conmigo y hasta alguno me retirará el saludo.
Eso que gano...

sábado, 13 de noviembre de 2010

Jesús Lizano.


Hoy he leído unos versos de Jesús Lizano, poeta catalán que nació en la Barcelona de 1.931, cuando los tambores que anunciaban la llegada de la 2ª República empezaban a sonar.
Este poeta, de aspecto casi decimonónico, rebelde, anarquista, que lucha por cambiar la concepción de sociedad ocupada en la política por otra de una sociedad implicada en la poética, es uno de los pocos poetas capaces de atacar este sistema desde un arte impecable y  siempre con ese sentido del humor tan suyo, tan socarrón.
Lizano propone, desde su verso y desde su prosa, una revolución que acabe con el predominio de los mediocres, de los políticos engolados en sí mismos, mentirosos, rufianes (¡qué palabra más definitoria para un político!) y endogámicos.
Me ha costado decidirme por uno de sus poemas. Cualquiera de ellos es excelente. 

Mamíferos.
Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos.
Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantoautores.
¿Cantoautores?
Yo veo mamíferos...
Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero!
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos...
académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.
Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras...
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.
Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.
Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas...
Yo veo mamíferos.
Jesús Lizano.

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Hoy o ayer?


Corrían los años 50 del pasado siglo. España no lograba salir del descalabro económico y social en el que la habían sumido las pésimas políticas en ese campo desarrolladas por todos los gobiernos que habían habido hasta ese momento: los de la dictadura del General Primo de Rivera, en los años 20; los de la II República, del 31 al 39; y los de la dictadura del General Franco. La catastrófica tragedia de los 3 años de Guerra Civil, con la casi total destrucción del tejido industrial español y su 1.000.000 de muertos, mutilados o exiliados, y el aislamiento internacional como consecuencia del apoyo mutuo entre la España Franquista y las potencias del eje, Alemania e Italia, durante la II Guerra Mundial no ayudaban precisamente a salir de ese descalabro.
Curiosa hipocresía la de los componentes del llamado "mundo libre"; abandonaron a la II República y al gobierno legítimo de España a su suerte alegando una pretendida "neutralidad". Neutralidad, por otra parte, que la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini vulneraban a diario con el envío de armas, tropas y logística al ejército del general Franco.
Hipocresía más que patente cuando, acabada la Guerra Mundial, el plan Marshall hacía llover miles de millones de dólares (de los de finales de los 40) en la Europa destrozada por la Guerra dejando a España fuera de esa ayuda.
Hipocresía que se hizo más evidente aún si cabe cuando, ante la amenaza del avance comunista por Europa, corrieron a brindar su apoyo al mismo Gobierno dictador que antes ignoraron a base de acuerdos bilaterales y apoyo político en los foros internacionales. Esa fue la 2ª, y definitiva, derrota de la República y el espaldarazo que precisaba el régimen de Franco.
Cosas de la Guerra Fría...
Corría, como dije antes, los años 50 del pasado siglo y España no levantaba cabeza en lo económico. El hambre hacía estragos. Miles y miles de jóvenes españoles cargaban con sus maletas de cartón rígido atadas con cuerdas y llenas de hambre, miseria e ilusiones y emigraron hacia América y Europa para huir de todo lo que aquí había y buscar todo lo  que aquí faltaba. Libertad incluida.

México, Argentina, Uruguay, Chile o Cuba en Latino américa o Francia, Alemania, Austria, Italia u Holanda en Europa fueron los puntos de destino preferidos y donde la juventud española de la época, formada en casi su totalidad por mano de obra barata, poco cualificada y muy sacrificada, trabajó sin rechistar, ahorrando peseta a peseta, enviando remesas de dinero a sus hogares para aliviar el hambre de sus familiares y la penuria de divisas del país.
Han pasado sesenta años.
Hoy la juventud española está muy preparada. Mucho, muchísimo más que la de mitad del siglo XX. El número de Universitarios de ambos sexos no cesa de incrementarse año a año. Muchos hablan con soltura un segundo (y hasta un tercer) idioma. Son más altos, más guapos y han viajado muchísimo más que sus abuelos, aquellos jóvenes de los años 50. Sin embargo el paro reinante entre los jóvenes, cercano al 48 % de los que están en edad laboral, se ceba sin para en ellos.
Hoy no viajan con maletas de cartón duro atadas con cuerdas ni son analfabetos, pero para la mayoría de ellos, la única esperanza de futuro pasa por volver a emigrar a Latinoamérica o a los países que están mejor en Europa. Exactamente como hace 60 años.
La historia es una película que los políticos, con su ineptitud y su carencia de ideas, se empeñan en hacer un remake tras otro. 
Y a mi esa historia me huele ya a rancia.



jueves, 7 de octubre de 2010

Sobre ideas, premios e intolerancias...

Antes  de seguir leyendo,  y para evitar llevar a errores al lector ocasional de estas líneas, voy a dejar algunas cosas claras. Soy el hijo de un emigrante Sirio que llegó a España en los años previos a la guerra civil que asoló este país entre 1936 y 1939.
Mi familia es, tradicionalmente y por convencimiento, de derechas, católicos, practicantes de su fe, y absolutamente convencidos de lo que para ellos es la Verdad absoluta, es decir, Dios es varón, blanco, cristiano, vengativo, castigador y vengador de las afrentas de sus fieles. Hay otras verdades inmutables: los comunistas (ahí englobaban a todo lo que fuera de izquierda o no fuera de derecha) son seres desviados de la razón; seres malvados que sólo querían quitarles lo que ellos habían conseguido reunir durante años de duro trabajo y  además querían acabar con la religión. La palabra "ateo" no osaban ni pronunciarla, no fuera que con ello ofendieran a su Dios.
Supongo que yo soy la oveja negra, la desviada del rebaño, dentro de mi familia.
Yo evolucioné desde las posiciones  más conservadoras hacia las más...¿cómo calificarme?, críticas y de izquierda con las que me siento más  identificado. Sí, soy de izquierdas, republicano y apátrida dentro de España. Leer y pensar, pensar y leer, leer y pensar, me llevaron en este largo viaje desde las posiciones más conservadoras en las que debería encuadrarme por tradición familiar a las más sociales que defiendo ahora. Leer me ayudó a ser yo, a ser libre -incluso de pensamiento- y ser la oveja descarriada de este rebaño.
¿Por qué decir todo esto? Es sencillo, hoy acaban de conceder a Mario Vargas LLosa el Premio Nobel de Literatura. Increíblemente, en vez de ser esta una noticia que alegrase a todos los amantes de la Literatura, y más entre los hispano hablantes, he podido leer en blogs, en redes sociales y foros ataques desatados contra él basándose en sus ideas políticas de corte conservador más que por obra, de indudable valor literario.
¿Por qué si un autor es de izquierdas recibe el aplauso de la masa y si sus ideas son otras sólo recibe críticas? ¿Es que la Literatura es un patrimonio exclusivo de los escritores y lectores de izquierda?
Insisto, ni soy ni creo en los postulados de la derecha, pero creo en la libertad de pensamientos y de ideas. Creo en las personas, no en las etiquetas. Creo en el trabajo bien hecho y no en los espaldarazos oficiales.
Pero en esa libertad entiendo que una sociedad sana ha de tener diversidad de ideas y de opiniones, dentro del respeto a todas, claro.
Por eso, el que hayan premiado a Vargas Llosa y que en vez de parabienes esté recibiendo críticas, me asombra y entristece. Sobre todo porque se premia al hombre escritor , no al hombre político.


lunes, 27 de septiembre de 2010

27 de septiembre de 1975, 54 días antes.

Juan Paredes Manot, Ángel Otaegui, José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y José Humberto Baena Alonso. Estos cinco nombres tienen entre sí una triste cosa en común: fueron los últimos fusilados por la dictadura del General Franco, el 27 de septiembre de 1975, hace ahora 35 años.
Franco agonizaba y su régimen con él. Sin embargo, los jefes de la dictadura, más franquistas que el propio Franco, quien por esa época era un anciano enfermo y débil, ni querían ni podían ceder ante las demandas de libertad ni se podían permitir el lujo de que dentro y fuera de España se creyera que esa debilidad del dictador se contagiara al régimen, así que precisaban de manera urgente un golpe de efecto, un escarmiento que diera a entender que aquí se mantenía todo igual y que, en cualquier caso, el que se atreviera a moverse fuera de la foto oficial, iba a ser castigado con rigor. Y cómo. Y nada calma más ni es más ejemplarizante que una condena a muerte. O cinco.
¿Pero quiénes eran los condenados? ¿De qué fueron acusados? ¿Cuál era su historia?
Veámosla.
José Humberto Baena Alonso era un joven de 25 años nacido en Vigo. Su pecado “original”, aquél que lo llevó a estar fichado por la policía política del régimen, fue que durante el primer curso de carrera - estudiaba Filosofía y Letras- fue detenido, juzgado y expedientado por participar en unas manifestaciones estudiantiles en Santiago de Compostela. Eso le llevó a ser un “sospechoso habitual”, lo que conllevaba que la policía le denegara el certificado de buena conducta que se exigía por entonces para obtener un trabajo. Tampoco podía tener pasaporte, ni carnet de conducir. Se afilió al Partido Comunista de España durante su permanencia en el servicio militar obligatorio, que tuvo que cumplir en un batallón de castigo debido a su pasado político y vigilado de cerca por el Servicio de Información Militar.
¿Su gran error? Enviar una corona de de flores y publicar una esquela en la prensa para un trabajador que resultó muerto por un “disparo al aire” de un policía de paisano en la manifestación del 1º de mayo de 1974. Cuando al día siguiente la policía empieza a buscar y a detener a los que hicieron la colecta para pagar la corona y la esquela, y ante el recuerdo de la “hospitalidad” de las comisarías y cárceles franquistas, decide huir a Portugal.
Es detenido en junio de 1975 acusado de matar a un policía en Madrid. El tribunal se negó a tener en cuenta un testimonio que declaró que no se parecía en nada al autor del atentado y fue condenado a muerte.
El Estado necesitaba dar ejemplo.
Ramón García Sanz y José Luis Sánchez Bravo de 27 años y soldador de profesión el primero, y de 22 años y estudiante universitario el segundo, son detenidos y juzgados junto a otros tres militantes del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota) de corte comunista, por el asesinato del teniente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, Antonio Pose Rodríguez. Tres vieron conmutadas la pena de muerte por la de 30 años de prisión y ellos dos fueron ejecutados. Silvia Carretero, esposa de José Luis Sánchez Bravo, también fue detenida y sólo se salvó por estar embarazada y porque el médico de guardia de la cárcel de Yeserías, en Madrid, donde estuvo presa sin fecha de juicio, certificó que corría peligro de aborto y esto le permitió salir en libertad provisional y huir a Francia.
¿Qué pruebas de cargo presentaron los fiscales militares? Sólo las confesiones de los detenidos. Ante eso, conviene recordar las declaraciones de Silvia sobre el trato recibido por su marido: "Fue torturado con electrodos en los testículos, ahogamiento en aguas fecales y golpes con toallas mojadas, y estuvo orinando sangre hasta que lo mataron" No olvidemos que la Guardia Civil era y es un cuerpo militar y en aquella época además estaba investido de una casi absoluta impunidad.
Hacía falta un escarmiento, para ello hacía falta una confesión, y la obtuvieron. El cómo era lo de menos.
Juan Paredes Manot, Txiki,  en septiembre de 1975 tenía 19 años y militaba en ETA, político-militar. Como muchos militantes de ETA, Txiki, como era conocido, no nació en el País Vasco sino en Extremadura. De hecho, no pisa el País Vasco hasta los 10 años de edad. En 1972 se afilia en Batasuna, partido de izquierda radical independentista y un año más tarde se integra en la banda terrorista ETA. Es en 1974 cuando sirve de apoyo a un comando que planificaba un atentado contra un cuñado del que sería posteriormente Juan Carlos I, y ante el alto de la Guardia Civil, se enfrenta con ella huyendo a Francia, por lo que es puesto en busca y captura por robo de coches. Por esa época es cuando aprende los rudimentos del euskera, ya que hasta entonces sólo se podía comunicar con sus compañeros de armas en castellano, la lengua del “opresor” y eso era inadmisible en un gudari. Comienza a hacer pequeñas acciones armadas con la banda y en mayo del 75 pasa a Cataluña junto a Iñaki Pérez Beotegui alias Willson, el 30 de julio son detenidos ambos. La prensa publicó la noticia como la detención de dos delincuentes comunes, "Lele" y "Pirómano". Paredes Manot permanece cinco días en la Comisaría Central de Barcelona recibiendo diversas torturas en los interrogatorios que le realizan. Al quinto día ingresa en prisión en la cárcel Modelo.
En agosto se le comunica a Txiki el auto de procesamiento  en el que está imputado por diversas acciones en unión de otras personas. En septiembre la autoridad castrense desglosa la causa  abriendo una nueva en la que es imputado únicamente Juan Paredes Manot, en la cual se pide pena de muerte en juicio sumarísimo.
Los abogados sólo disponen de cuatro horas para estudiar la causa, preparar la defensa  y presentar el escrito de conclusiones provisionales.
Había que obtener una condena y esa era la manera más sencilla y directa de obtenerla.
Ángel Otaegui Etxeberria era el mayor de los cinco fusilados con 33 años. Militante de ETA con solera, intervino en varios atentados, siendo juzgado por el que concluyó con la muerte de cabo primero de la Guardia Civil, Gregorio Posadas Zurrón.
La sangre se lavaba con sangre en aquellos años y la Ley que funcionaba en España era la del ojo por ojo.
León Herrera y Esteban, ministro de Información y Turismo por aquel entonces, anunció que sería al amanecer del día siguiente, el 27 de septiembre de 1975, cuando se ejecutarían las cinco penas de muerte.
Masivas movilizaciones se sucedieron en todo el Estado español para protestar por las  condenas y exigir su abolición. También en Europa el rechazo de las mismas fue muy importante. En Lisboa asaltaron la embajada española; en Estocolmo se celebraron numerosas concentraciones con Olof Palme, primer ministro sueco, a la cabeza; en Oslo, al frente de las manifestaciones se puso el presidente noruego, Uro Kekonen… Incluso el papa Pablo VI solicitó clemencia para los condenados. Sin embargo, de nada sirvieron las movilizaciones.
A Juan Paredes Manot “Txiki”, preso en la prisión Modelo de Barcelona, lo fusilaron junto al cementerio de Collserolla, en las afueras de la ciudad. Ángel Otaegi, fue fusilado a las nueve menos veinte de la mañana, en la prisión de Burgos. Los otros tres fueron fusilados en Hoyo de Manzanares, Madrid. José Luís Sánchez Bravo murió a las nueve y media; Ramón García Sanz, a las nueve y diez, y José Humberto Baena Alonso, a las diez y cinco.




Francisco Franco murió cincuenta y cuatro días después.








lunes, 20 de septiembre de 2010

Marruecos: El lejano Poniente o la Tierra de Dios.

Hoy día 20 de septiembre de 2010 está previsto que se reúnan en Nueva York el presidente de España (que tal como pintan las cosas, deberíamos decir de las Españas, como en la época de Carlos III) y el Rey de Marruecos Mohamed VI. Como trasfondo, los recientes -y reiterados ya- encontronazos en la política exterior de ambos países debido a Ceuta y Melilla.
Sería conveniente hacer algo de historia. Irnos un poco hacia atrás en el tiempo para coger perspectiva que nos permita una visión más panorámica, menos focalizada del asunto y así poder tener un criterio más a la hora de poder crearnos una opinión sobre el mismo.
El Marruecos actual, como reino unificado, se debe al Mulay Muhamad al-Rashid bin Sharif, hijo del fundador de la dinastía Alauita, quien en 1670 se apodera más o menos de lo que hoy es el actual Marruecos. Aunque su autoridad efectiva se reducía a un tercio del país, quedando los otros dos tercios en manos de tribus nómadas o no sometidas a su poderío.
Algunos de sus sucesores abrieron Marruecos al comercio con occidente, sin embargo, el  Muley Abd el-Aziz Ibn el-Hassán quien reinó al final del SXIX y principios del XX, marcó la decadencia de la dinastía por su mala administración y por permitir que Marruecos se convirtiera en campo de batalla entre las aspiraciones imperialistas de las grandes potencias de la época, pasando por obra y gracia del tratado de Fez a ser protectorado francés  y español en 1912.
 Y aunque en teoría eso no le convertía en colonia, en la práctica ese fue el resultado real del tratado. La coalición Franco-española sofocó las revueltas con extrema dureza, llegando a usar armas químicas durante el desembarco de Alhucemas, incluso contra la población civil.
Es entre 1956 y 1961 cuando se produce el proceso de descolonización de Maruecos por parte de Francia y España, proclamándose el 3 de marzo de 1961 Hassan II Rey de Marruecos como soberano de un estado libre e independiente.
Sin embargo, los lazos de Marruecos con occidente no han sido siempre tan tormentosos. Marruecos fue uno de los primeros países en reconocer a los Estados Unidos como una nación independiente en el año 1777. El Tratado de Amistad Marroquí-americano es considerado como el más antiguo tratado no quebrado de los Estados Unidos. Firmado por John Adams y Thomas Jefferson, ha estado en continuo efecto desde 1783. De hecho, el consulado de Estados Unidos en Tánger es la primera propiedad que el gobierno norteamericano poseyó en el exterior. Quizás por esa razón, los actuales dirigentes no sienten especiales escrúpulos en colaborar activamente con la CIA y en cobrar un sustancioso estipendio de ella.
¿Pero qué pasa con Ceuta y Melilla?
Ceuta, después de siglos de azarosa vida y de pasar de mano en mano, el 21 de agosto de 1415, pasa voluntariamente a manos del rey de Portugal, y luego, tras la unión de Portugal y España y su posterior separación decide, de igual manera, seguir parteneciendo a la corona Española. Es decir, que 245 años antes de que existiera el primer y rudimentario reino de Marruecos, los habitantes de Ceuta ya habían decidido libremente a quién querían someterse.
Melilla, que era parte del Califato de Córdoba,  pertenece al Ducado de Medina Sidonia desde 1497 y a la Corona Española como tal, desde 1556. En el peor de los casos, 114 años antes de que existiera Marruecos y en el mejor 273.
Entonces, ¿por qué ese afán de decir que esas dos ciudades son parte del sagrado territorio Marroquí, si jamás lo fueron?
Pues supongo que son varias las razones.
La primera,  la imagen. Ciertamente, si miramos un mapa, tanto Ceuta como Melilla son como dos verrugas en su cara. La segunda, en la que tratan de justificar lo injustificable, la encontramos en la época de la colonización romana, cuando en los mapas del Imperio aparecía la provincia de Mauritania Tingitana (nada que ver con la Mauritania actual) y en ella aparece casi calcado lo que hoy se denomina el Gran Marruecos; ese sueño dorado de los monarcas alauitas. La tercera es la megalomanía de todos los monarcas, especialmente los musulmanes. Si en occidente los reyes lo eran por la gracia de Dios, en los países musulmanes lo son por herencia del Profeta. No hay Rey, Sultán o Emir que se precie que no descienda de manera directa del Profeta Mahoma. El Aluita no iba a ser menos. Por lo tanto consideran un deber sagrado incorporar todos los territorios que puedan a su fe; la única fe verdadera, claro.
Lo cierto es que el S. XXI ya se oyen voces que defienden que no tiene mucho sentido ni que Ceuta y Melilla sean españolas ni que Gibraltar sea británico, y que lo más lógico es que la ONU cree una comisión internacional para que esas plazas vayan a su dueño natural, es decir, Marruecos y España respectivamente. No sé que opinará de esto Gran Bretaña, pero no creo que se preocupe mucho. Si es la ONU la que ha de crear la comisión para solucionar esto, podemos esperar tranquilamente otros cinco siglos sin que pase nada.
Si no, ahí tienen el ejemplo del Sahara. LLevan más de 25 años a vueltas con un  referendum  de determinación y aún no ha sido capaz ni de elaborar unas listas del censo de votantes....
Así que supongo que Mohamed VI y José Luis Rodríguez Zapatero tomarán café, hablarán mucho de nada, firmarán una nota donde se prometerán amor y fidelidad eterna y cada uno se irá a su casa. Uno a tratar de capear el temporal político de las elecciones y el otro, a ver cómo puede sacar más réditos de la debilidad de su vecino del Norte.
Y en la ONU, ese reino encantado de fábulas sin fin, todos seguirán durmiendo el satisfecho sueño de los justos...Todos menos los pueblos que mueren de hambre o que sufren sojuzgados por otros pueblos de mayor capacidad armamentística o influyentes en ese cotarro de intereses no siempre confesados y casi nunca confesables.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La nueva Europa.

La entelequia en que se ha convertido hoy en día lo que se creó como una unión de Estados, primero con una finalidad meramente económica para ir evolucionando hasta la utópica idea de una supra Nación de naciones, espacio común para todos sus ciudadanos,  y a la que se ha acabado llamando Comunidad Europea, ha logrado avergozar definitivamente a los que un día creímos que esa era una idea posible.
Los dirigentes políticos promotores de una Macro Europa unida, como si de un sólo Estado se tratase donde todos sus ciudadanos, por el mero hecho de serlo, gozarían de los mismos derechos y de libertad de movimiento en cualquiera de los estados miembros, eran muy diferentes de los que actualmente están al frente de ella. La crisis económica, el paro, el miedo como resultado de la manipulación de una realidad deprimente para conseguir el poder o para mantenerse en él, han logrado que el fétido aliento del racismo más indecente y el chovinismo más rancio recorra Europa como un fastasma del pasado redivivo.
Hoy, de los 27 Estados que componen la comunidad Europea, en 24 gobiernan partidos de corte conservador. De hecho, hasta en países tradicionalmente más progresistas en sus ideas y comportamientos sociales como Holanda o Suecia, los partidos de derechas y de ideología xenófoba y extremista han visto aumentada su  representación parlamentaria.
Hace 15 años, Le Pen, en Francia, consiguió que todos los partidos del espectro político se unieran frente a él porque consideraban una afrenta que alguien tan radical y xenófobo tuviera representación y proyección en el país que dio a luz la Declaración de los Derechos Humanos. Hoy en día cualquier partido supuestamente democrático propone "soluciones" al problema de la inmigración (ellos consideran un problema lo que debería ser un asunto a resolver), resumiendo en ésta todos los problemas del país,  que podrían encajar perfectamente en el ideario de Le Pen.
No voy a pecar de fariseo. A nadie le agrada la idea de que al lado de su casa  se instale un poblado gitano; a mí tampoco. Pero si nos hemos dotado de un marco legal europeo, con una Constitición Europea, lo menos que podemos hacer es respetarla. Y si esos gitanos son ciudadanos de un país de la Unión, nos guste o no, tienen el mismo derecho que cualquier otro ciudadano europeo. Pero también tienen las mismas obligaciones. Y si un ciudadano Inglés y payo no puede plantar una chabola en Hyde Park, un ciudadano rumano y gitano tampoco puede hacerlo en Francia.
Eso no quita para que las formas no hayan de respetarse. Francia tiene todo el derecho a legislar siempre que sus leyes no contradigan las Europeas. Y emitir un boletín de órdenes para la policía donde se les indicaba que tenían que levantar todos los campamentos gitano-rumanos de Francia para proceder a su expulsión es una orden que claramente se opone a la normativa Europea. Diferente es que la orden fuera que se levantaran los asentamientos que no contasen con permiso sin especificar etnia o procedencia de los componentes de los mismos.
 Pero claro, si la orden hubiese sido redactada así no hubiera levantado la polvareda política que levantó y Nicolás Zarkosy no hubiera podido venderse ante sus electores como el lider firme que arrodilló a Europa desafiándola con sus expulsiones en masa de gitanos. Un líder fuerte que acude a las ideas más extremistas para ganar a costa de los más débiles el rédito político perdido por su pésima gestión y su caracter altanero.

jueves, 19 de agosto de 2010

Solidaridad Internacional, pero menos...

Parece que en los dos últimos años la tierra se ha vuelto loca. Huracanes, ciclones, maremotos, terremotos, volcanes, riadas o sequías extraordinarias azotan cada poco una u otra parte del mundo. Nada ni nadie está a salvo. Ocurre tanto en la mitad de la Europa más desarrollada -Italia o Islandia- como en la América más pobre, como es el caso de Haití. Y entre medio, países y zonas de todo calado: Chile, Japón, India, Rusia, China...
Siempre que ocurre algo de este tipo el resto de países, generalmente los más desarrollados, acuden a la llamada de la solidaridad. Haití es el ejemplo más reciente. Desde el envío masivo de ayuda -ayuda que casi nunca se sabe organizar cómo entregarla a la población de manera adecuada- hasta el envío de médicos, ingenieros y militares para reconstruir y reorganizar un país destruido hasta sus cimientos. Con Haití se dio un paso más allá y se le condonó la deuda externa; deuda, por otra parte, incobrable debido al estado de quiebra absoluta en el que estaba el país incluso antes del terremoto.
Ahora le toca a Pakistán.
Según la ONU, podemos estar ante un desastre de mayor envergadura que el de Haití o el maremoto de Indonesia. Una superficie igual a la de Italia y más de 20.000.000 de personas afectadas. Sin embargo, a pesar de estas cifras, esta vez la comunidad internacional ha estado especialmente lenta en el envío de ayuda.
Lenta y parca. Por ejemplo, España, para Haití comprometió más de 300 millones de euros y para Pakistán lleva, dos semanas después de la catástrofe, 6 millones y a base de subir poco a poco la aportación. Y así todos los países.
¿Por qué? ¿La crisis? Puede ser. Sin duda, el dinero ya  ni fluye igual ni se gasta igual ni los compromisos de reducir el déficit lo permite. Sin embargo, mi opinión es que la razón subyacente -y esas suelen ser las más importantes- es que lo que retrae esa solidaridad (falsa solidaridad muchas veces) es el miedo.
En Haití había un gobierno corrupto. Lo más que podía pasar es que una parte, mayor o menor, de lo envíado en dinero o especies acabara en el mercado negro o en los bolsillos de los gobernantes. Nada nuevo y, desde luego, nada peligroso para el donante. Pero Pakistán es diferente. Allí, y sobre todo en la zona de la catástrofe, hay una infiltración muy importante de grupos fundamentalistas islámicos. Grupos que, en muchos casos, costituyen un verdadero gobierno en la sombra y cuyo poder fáctico va en aumento día a día y con cada bomba que se equivoca de blanco en el vecino Afganistán, matando a civiles que celebran bodas o a niños y mujeres en aldeas de montaña. Esos daños colaterales de una guerra que ellos perciben de manera diferente a nosotros, sólo hace de acelerante para la hoguera del fundamentalismo en la zona.
¿Qué país está dispuesto a envíar una ayuda que puede acabar en manos de esos grupos hostiles a todo lo que les huela de lejos a occidente? ¿Qué gobierno está en disposición de explicarle a su pueblo que la ayuda que envió para los afectados por las riadas se ha convertido en un balón de oxígeno para los fundamentalistas que sustentan a grupos terroristas?
El miedo es un gran freno.

martes, 6 de julio de 2010

Sobre jefes, memeces y fracasados

Hace tiempo mantuve un pequeño debate con un jefe sobre el fracaso. Él insistía que a nuestras selecciones de personal acudían sobre todo gente inútil, gente fracasada; gente que no tenía – o así lo pensaban- más salidas profesionales.
¿Y tú- le pregunté-también te incluyes en entre esos fracasados?
No, claro que no. ¡Yo soy un profesional de este negocio, no como ellos o tú. Llevo veinticinco años en el mismo sector y en la misma calle…Me contestó sin rubor alguno.
La verdad es que traté de explicarle que el fracaso no existe para mí, que en realidad, es sólo un estado transitorio, un intento más para conseguir el éxito.
Traté de explicarle que el éxito es la consecuencia de un camino lleno de intentos fallidos a los que otros llaman fracasos y de la constancia y el trabajo preciso para llegar hasta él.
Intenté decirle que los fracasados son las personas que se asustan ante los retos y se regodean ante el miedo y, una vez caídos, carecen de la capacidad de ver más allá de su nariz contra el suelo, pero no de la capacidad de reponerse; sólo que su miedo a volver a caer les impide levantarse.
Intente explicarle que la persona de éxito sólo es la que cada día se levanta a pesar de la caída del día anterior o del cielo nublado que ve por la ventana y hace justo lo que sabe que tiene que hacer aunque no tenga garantía de que vaya a salirle bien. Y si le sale mal, lo vuelve a intentar mañana de nuevo o piensa de qué manera lo puede mejorar para que salga bien, pero no se queda llorando por la leche que se derramó o temblando de miedo por la sombra que ve en el pasillo.
Intenté explicarle eso y dialogar con él, pero… ¿cómo se entabla un diálogo con alguien que se cree en posesión de la verdad absoluta, que piensa que es superior porque su nómina tiene más ceros que la mía y que desprecia a todos los que no  están a “su nivel”…o a lo que él cree no ser su nivel?
Así que puse el piloto automático y desconecté mi mente para dejar de oír tanta memez.

viernes, 25 de junio de 2010

Orlas


                  Tal vez me falle la memoria, no sé. Pero  no recuerdo esta orgía de orlas que está de moda en la actualidad en la época en la que yo era estudiante. Entonces las cosas eran muy diferentes. Las orlas eran lo que eran y tenían, desde luego, un sentido más académico, más de reconocimiento de haber logrado acabar un camino, que muchas veces era duro, complicado, y lleno de esfuerzos. Les recuerdo que hasta 1995 internet no existía y el "rincón del vago" tampoco,  que había unas cosas que se llamaban libros y unos edificios que denominaban Bibliotecas donde algunos, íbamos a estudiar. Los trabajos se presentaban a mano, sin el "corta-pega" de hoy en día, a lo sumo, a máquina de escribir. Pero hoy las orlas tienen  un sentido más americanizado. Es una nueva colonización sutil del imperio de las barras y estrellas. Tiene el sentido de baile de fin de curso, de traje largo, de fiesta con permiso "per nocta" y fotos, muchas fotos, para subir al facebook, a instagram o a twitter. 
            Antes las orlas eran a lo sumo dos: cuando acababas el bachillerato y cuando acababas la carrera, y punto. Cada año te hacías las fotos del cole con tus compañeros, eso sí. En el Claret eran en la escalera de entrada del colegio viejo. El profesor en la parte alta y una fila de alumnos en cada escalón de la misma. Todos los años igual. Sólo cambiaba algún alumno que se iba,  otro que venía, y los demás, que crecíamos. Pero lo de hoy con las orlas es verdadera obsesión. Se hace una orla en infantil, en primaria, otra más en la ESO, una nueva en bachillerato... Luego, si estudia un ciclo formativo de  FP o una carrera universitaria, otra más ¿Cuántas van, 5, 6 ? ¿Ustedes lo ven lógico?
            Además está el gasto económico. A partir de la ESO no sólo han de contar con el gasto de los estudios o de la carrera, del viaje de fin de curso, de la ropa, los zapatos y los complementos de su retoño que se orle en cada caso -¡un pastón, créanme!- sino que además, como se orlan los amigos y amigas de otros cursos y carreras hay que comprar nueva ropa y nuevos zapatos. ¿No pensarán en serio que van a repetir look, verdad? ¿Cómo van a salir repitiendo modelito en las fotos del facebok o de instagram? Al paso que vamos, acabaremos viendo orlas porque acaba el primer cuatrimestre, porque terminamos el módulo dos de matemáticas o vaya usted a saber por qué. El caso es celebrar algo e irse de fiesta, que al fin y al cabo es eso lo que aparentemente se trasmite: que la vida es una continua celebración.


lunes, 31 de mayo de 2010

La lógica de la provocación.

Para comprender la mentalidad y los actos de Oriente medio hay que despojarse de la lógica occidental y sumergirse de lleno en una tradición milenaria de pactos, fobias y filias que han permanecido practicamente inalteradas desde que hay registros históricos sobre la zona; desde la época anterior a los relatos bíblicos, cuando la lucha por el territorio se hacía más por supervivencia vital que por política y se usaba a Dios, cada cual el suyo, como excusa y aliado en esas batallas cruentas que hoy serían tildadas de genocidas y de limpieza étnica.
Irán, Siria, Turquía, Israel, Jordania, Egipto, los EE.UU., Rusia,  y ahora Brasil, se han convertido en los actores principales  de esta tragedia. Algunos son los mismos personajes que llevan desde el principio de los tiempos matando y muriendo en esa zona, vengando y siendo objeto de venganzas, en un conflicto que siempre se ha tratado de solucionar con el criterio de otros, esencialmente con el de la potencia de turno, ya sea Roma, Persia, Francia, Inglaterra, la URSS o  los EEUU, pero jamás viendo la raíz del problema sino sus ramificaciones. Siempre intentando que los "salvajes esos" piensen como nosotros, los civilizados, y nunca poniéndonos nosotros en su lugar para ver qué ocurre de verdad.
Y así nunca se solucionará este grave problema.
Desde que se funda el estado de Israel en 1.948, éste se apoya en tres patas para sobrevivir: la fuerza del lobby judio en los EEUU, el sentimiento de culpa de Europa ante la tragedia del Holocausto y una política feroz de ataques contra todo lo que considerasen peligroso o una amenaza para ellos. Ironías de la vida: los que antes ganaron las simpatías del mundo ante su tragedia, hoy se hacen acreedores del odio y del rechazo internacional por su suicida actitud de prepotencia e impunidad ante las leyes internacionales y los acuerdos de la ONU.
Su última jugada puede que no le salga tan bien como esperan. Atacar a una flota de barcos que llevaba ayuda de ONGs a los palestinos de Gaza y de Cisjordania, objeto de la represión más cruel y feroz de Israel, que llega a utilizar tácticas de terrorismo de estado para someterlos, y hacer ese ataque en aguas internacionales, es un tremendo paso en falso que puede acarrearles terribles consecuencias para ellos y derribar la muy precaria estabilidad existente en la zona.
Claro que eso es lo que pueden estar buscando estos extremistas sionistas. Y los nomino así porque si los otros son extremistas islámicos (que lo son) los judios se han convertido en lo mismo pero de caracter sionista.
Actos absurdos que sólo se explica por la lógica demente de la provocación para volver a obtener el estatus de víctima de la barbarie árabe ante el amigo y aliado occidental (léase los EEUU), y si eso falla, siempre tendrán la excusa para usar su armamento nuclear, armamento del que nadie sabe ni su número ni su capacidad de destrucción. Sólo se sabe que disponen de él y que están tan dispuestos a utilizarlo como lo pueda estar Irán, Corea del Norte o Pakistán.
¡Qué gente más absurda y cruel! ¡Qué irresponsables, tanto ellos por llevar al mundo a esos extremos como nosotros por seguirles el juego a unos u otros!


lunes, 17 de mayo de 2010

Inoportunos

Cuando yo era pequeño, me decían que la televisión tenía tres funciones: informar, formar y entretener. Claro que en aquella época sólo había una televisión, la española, y punto. Luego llegaron las cadenas privadas, las plataformas digitales y ahora, la TDT, que digo yo si en vez de ser las iniciales de Televisión Digital Terrestre, significa mejor Tontos Del Todo.
He de decir que cuando 20 años atrás empezaron a aparecer nuevas cadenas, en mí crecía una enorme ilusión. ¡Por fin habría competencia entre ellas y eso haría que los programas fueran mejores!
¡Qué iluso! La calidad de los programas de televisión ha ido  en proporción inversa al número de cadenas; a más cadenas, menos calidad.
Lo de competencía sí se da, mira. Pero parece que compiten a ver quién hace el bodrio mayor. La mediocridad, y eso en el mejor de los casos, se ha instaurado como norma en sus programas. 
Lo cierto es que en estos momentos de crisis sistémica global, cadenas como cuatro o la sexta han considerado que es el momento oportuno para sacar programas como "¿Quién vive ahí?", "Casadas con Hollywood", o "Mujeres Ricas".
Es insultante.
Cuando la gente se siente cada vez más asfixiada por el día a día; cuando cada día crece el número de parados, y además, de hogares donde no trabaja nadie; cuando las noticias económicas y las perspectivas de futuro van de malas a peores; cuando Caritas y otras ONG´s se quedan sin recursos para atender las necesidades más básicas del creciente número de personas que cada día se acercan a pedirles comida; cuando las ejecuciones hipotecarias no paran de crecer; cuando a los funcionarios les reducen el sueldo y a los pensionistas les congelan las pensiones, estas dos cadenas emiten esos programas donde el lujo más insultante, el snobismo más estúpido y el agravio comparativo con el resto de la sociedad es tan evidente.
No se extrañen que la rección de los que no tienen ni para comer o que acaban de perder su casa sea de ira ante esta obscena exhibición de lujo y riquezas.
Es indignante e inmoral.