jueves, 7 de octubre de 2010

Sobre ideas, premios e intolerancias...

Antes  de seguir leyendo,  y para evitar llevar a errores al lector ocasional de estas líneas, voy a dejar algunas cosas claras. Soy el hijo de un emigrante Sirio que llegó a España en los años previos a la guerra civil que asoló este país entre 1936 y 1939.
Mi familia es, tradicionalmente y por convencimiento, de derechas, católicos, practicantes de su fe, y absolutamente convencidos de lo que para ellos es la Verdad absoluta, es decir, Dios es varón, blanco, cristiano, vengativo, castigador y vengador de las afrentas de sus fieles. Hay otras verdades inmutables: los comunistas (ahí englobaban a todo lo que fuera de izquierda o no fuera de derecha) son seres desviados de la razón; seres malvados que sólo querían quitarles lo que ellos habían conseguido reunir durante años de duro trabajo y  además querían acabar con la religión. La palabra "ateo" no osaban ni pronunciarla, no fuera que con ello ofendieran a su Dios.
Supongo que yo soy la oveja negra, la desviada del rebaño, dentro de mi familia.
Yo evolucioné desde las posiciones  más conservadoras hacia las más...¿cómo calificarme?, críticas y de izquierda con las que me siento más  identificado. Sí, soy de izquierdas, republicano y apátrida dentro de España. Leer y pensar, pensar y leer, leer y pensar, me llevaron en este largo viaje desde las posiciones más conservadoras en las que debería encuadrarme por tradición familiar a las más sociales que defiendo ahora. Leer me ayudó a ser yo, a ser libre -incluso de pensamiento- y ser la oveja descarriada de este rebaño.
¿Por qué decir todo esto? Es sencillo, hoy acaban de conceder a Mario Vargas LLosa el Premio Nobel de Literatura. Increíblemente, en vez de ser esta una noticia que alegrase a todos los amantes de la Literatura, y más entre los hispano hablantes, he podido leer en blogs, en redes sociales y foros ataques desatados contra él basándose en sus ideas políticas de corte conservador más que por obra, de indudable valor literario.
¿Por qué si un autor es de izquierdas recibe el aplauso de la masa y si sus ideas son otras sólo recibe críticas? ¿Es que la Literatura es un patrimonio exclusivo de los escritores y lectores de izquierda?
Insisto, ni soy ni creo en los postulados de la derecha, pero creo en la libertad de pensamientos y de ideas. Creo en las personas, no en las etiquetas. Creo en el trabajo bien hecho y no en los espaldarazos oficiales.
Pero en esa libertad entiendo que una sociedad sana ha de tener diversidad de ideas y de opiniones, dentro del respeto a todas, claro.
Por eso, el que hayan premiado a Vargas Llosa y que en vez de parabienes esté recibiendo críticas, me asombra y entristece. Sobre todo porque se premia al hombre escritor , no al hombre político.


3 comentarios:

Encarna Morín dijo...

Posiblemente tienes razón una vez más. Pero yo he vetado a Vargas Llosa personalmente desde hace años. No por su arte, que lo tiene.Es que era capaz de agredir y descalificar a Mario Benedetti. Mario B. no consiguió el nobel (creo que su ideología le abrió y cerró muchas puertas). Quizá no es fue tan brillante escritor como Vargas LLosa. Pero yo leo también con las tripas, Jesús. Intento desentrañar quien se esconde tras la obra.

Jorge Muzam dijo...

He sido un defensor habitual de la obra literaria de Vargas Llosa. He discrepado políticamente respecto a su pensamiento y su accionar en ciertas ocasiones. No siempre, pues su trayectoria reflexiva nunca ha sido estática y siempre ha tendido a mejorar, no siempre con éxito ni asertividad.
A lo largo de los años he escrito varios artículos analizando y usualmente ensalzando la obra de Vargas Llosa, y me he encontrado con una fiera resistencia de la mayoría de los gremios de escritores e intelectuales, que por estos lados desprecian al escritor peruano, básicamente por sus ideas políticas y por sus críticas a la poca solvencia ideológica y práctica de la izquierda latinoamericana. ¿Cuántos lo leen o han leído? Casi nadie.
Lo que hoy me pareció extraño y hasta vomitivo, es que estos mismos pelafustanes que han atacado al escritor, llenen sus sitios, sus blogs, sus perfiles de facebook y sus twitteres con alabanzas hipócritas a su usual despreciado.

Jesús Chamali dijo...

Verás, la historia de la Literatura está llena de enfrentamientos entre autores de prestigio que por ideología o estética mantenían posiciones encontradas y a veces hasta violentas. ¿Hace esto menos interesante sus respectivas obras? Yo creo que no. Creo que eso hace que dimensión humana de esos escritores, con sus filias y fobias, adquiera una importancia mayor.
No puedo estar de acuerdo contigo en cuanto a lo de Benedetti. Sí en lo de que se merecía el Nobel. Una y mil veces. No, en cuanto a que su ideología le cerró esa puerta.
Verás, en el 88, fue Nobel Saramago, de ideología comunista. En el 97, Darío Fo, de la misma opinión. En el 82, García Márquez que, además lo recogió con un vestido nada convencional...
Te señalo esos tres entre otros tanto porque ninguno de ellos era tímido en sus postulados de izquierda, sino que eran muy militantes.
Se puede leer con las tripas, pero no perder de vista la realidad.
Pero eso, como todo, es sólo mi opinión, por lo tanto, opinable y nada científica.
Muchas gracias por tu aportación , Encarna.