lunes, 10 de enero de 2011

La palabra de un hombre honesto.

Cada vez que escucho a este hombre, me reafirmo que para ser político, estar en activo y ganar elecciones, no se puede decir la verdad ni ser coherente con un discurso.




2 comentarios:

Jorge Muzam dijo...

"Malditas sean las guerras y los canallas que las apoyan", dijo al perder a su hijo periodista en la guera de Irak. Renunció a su jubilación como parlamentario. Uno de los pocos que ha tenido ese gesto de honradez. Sin duda que personas como él nos hacen volver a creer en la política, en que es posible contribuir al perfeccionamiento de nuestras democracias de una forma honesta.

Si tan sólo hubieran muchos más como él.

Un abrazo amigo Jesús.

Jesús Chamali dijo...

¡Cuanta razón tienes, Jorge! Lo malo de todo esto es que Julio Anguita es sólo -y tristemente- la excepción que confirma la regla de unos políticastros mediocres, chorros y zafios.
Es un placer contar con tus comentarios.