lunes, 23 de mayo de 2011

Road history


Ya había perdido la noción del tiempo que llevaba conduciendo. ¿Hoy era martes o miércoles? ¿Día 15 o 16? ¿Este era el coche noveno o décimo desde que salió? No pudo recordar. Sólo sabía que cada vez que se le acaba la gasolina lo dejaba donde se quedaba y andaba hasta que encontraba otro que pudiera llevarse y seguir su camino.
Si al menos supiera hacia dónde se dirigía...
Se miró al espejo retrovisor, pero los ojos enrojecidos de dormir poco y mal, la cara demacrada de comer aún peor y la barba de al menos dos o tres semanas no le ayudaron mucho a despejar las dudas, así que se encogió de hombros y siguió adelante con la mirada fija en la carretera.
Como si supiera hacia donde ir...
Al poco el coche empezó a dar tirones y enseguida se fue parado lentamente. Otro que se quedaba sin combustible. Le molestaba no recordar cuántos iban ya. Le molestaban tantas cosas, que esta no era sino una más, y no la más importante.
O al menos eso creía.
Aunque a decir verdad, no sabía muchas cosas. Sólo que debía seguir alejándose, aunque no sabía ni por qué ni de dónde ni hacia dónde, así que echó a andar hasta encontrar otro vehículo que le sirviera.
Cerca de allí vio el parking de un centro comercial. Allí encontraría otro coche, seguro. Lo de hacerle el puente era fácil, aunque no se acordaba cómo sabía hacerlo. Desde luego, tal y como iba vestido, con traje oscuro y corbata -ahora muy arrugados- no parecía ser un vulgar robacoches, pero eso tampoco le importaba. Sólo le importaba alejarse.
Aunque ni siquiera sabía si de verdad se estaba alejando o en realidad lo que estaba haciendo es volviendo a casa.
De lo que sí estaba seguro es de que quería llegar ya a un lado o al otro.
¿Pero qué día sería hoy, por Dios, martes, miércoles, 15, 16? ¿Y este coche, es el 10 o el 11?
Dios, qué cansado estoy...

1 comentario:

Jorge Muzam dijo...

Algo le molestaba y no sabía qué era. No sabía si se alejaba o regresaba. No cabían preguntas ni respuestas, sino tan sólo avanzar inercialmente, escapando de algo impreciso, muy probablemente de sí mismo.

Un relato existencialista, asfixiante, dirigiéndose hacia la ruta del nihilismo.

Notable, amigo Jesús.