viernes, 9 de septiembre de 2011

Un hombre justo.


La humanidad lleva toda su historia, al menos toda la escrita, buscando lo mismo: un hombre bueno, o lo que es igual, un hombre honrado.
Ya Abraham, si hacemos caso al Génesis, discutía con Yahve regateando -eso lo llevamos en la sangre- el número mínimo de hombres justos que sus ángeles habrían de encontrar entre Sodoma y Gomorra para no destruirlas, consensuando este número en diez justos para salvar las dos ciudades, pero ni aún así. Ni diez hombres honestos y justos pudo encontrar.
Tal vez el bueno de Abraham se pasó de optimista.
Diógenes de Sinope sin embargo lo tenía más claro. El se conformaba con encontrar uno, tan sólo a un hombre bueno en toda Atenas. Y con tal fin iba descalzo y semidesnudo, con un farol en la mano, en su busca, despreciando a todos los que se tropezaban con él, calificándolos de escoria, pero no de hombres, y menos de honestos.
Curioso personaje Diógenes. 
Hoy sería un perro flauta, tal y como llaman despectivamente en España a los integrantes del 15-M. 
El principio de su filosofía consistía en denunciar por donde iba los convencionalismos y oponer a ello la naturaleza del ser humano.
¡No me dirán que no era un rebelde!
Andaba descalzo, vivía en un tonel, tenía como únicos bienes un bastón, una capa -con la que cubría su desnudez- y una escudilla con la que bebía, y hasta de ésta se desprendió cuando vio a un niño beber con las manos.
Hoy, a poco más de 70 días de las Elecciones Generales de España, en medio de la peor crisis de los últimos 70 años (de momento, aún podemos batir record y superar a la del 29...), yo, y muchos como yo, andamos como Abraham o Diógenes buscando a un hombre justo y honesto en quién confiar los siguientes cuatro años de nuestras vidas.
¡Y después dicen de mí que no soy optimista!

5 comentarios:

Ana Matos dijo...

Diógenes era un utópico que buscaba al hombre justo, al ser perfecto, y entendía que el camino a la perfección perfección pasaba por la renuncia de lo material. El ser humano en su esencia está codificado para poseer. Nadie quiere ser pobre. Nadie quiere vivir en penurias. ¿Es esto ser honrado?
Diógenes hablaba desde el extremismo y no creo que sus ideas sirvan para el mundo actual.

Pablo dijo...

Me he encontrado este blog justamente hoy en el que me siento domo Diógenes y ruego se me disculpe la inmodestia, al sentir que aún no he hallado un hombre justo.

Precisamente en mi propio blog hoy he hablado de este tema. Invito al que lo desee a conocerlo.

http://www.cuartadimension.es/

Saludos cordiales

Pablo dijo...

Y mucha suerte con este magnífico blog, por supuesto.

Pablo dijo...

Y enhorabuena por este magnífico blog, al que deseo larga vida.

Pablo dijo...

Y mucha suerte con este estupendo blog, al que le deseo larga vida.

Saludos.