sábado, 8 de octubre de 2011

Lo que yo te diga...


Les juro que la noticia de la que voy a hablarle es absolutamente real, aunque les aseguro también que tuve que leerla dos veces para convencerme de que no estaba sufriendo una alucinación producida por el efecto acumulado de los medicamentos que tomo para aliviar el dolor.
La noticia, de la agencia Europa Press y fechada el 7 del 10 del 2011 en Nueva York, dice así:
"FLORIDA PROPONE RECUPERAR EL LANZAMIENTO DE ENANOS CONTRA LA PARED PARA CREAR EMPLEOS"
Yo al principio creí que hablaba de esos horrorosos enanos de jardín que la gente, vaya usted a saber por qué inexplicable motivo, se dedica a coleccionar y a colocar como si fueran estatuas del Partenón griego. Pero no, resulta que se refería a seres humanos de poca estatura.
Al parecer, un miembro republicano de la Cámara de Representantes por el Glorioso Estado de Florida, Richt Workman, supongo que perteneciente al ala del Tea Party, ha propuesto levantar esta prohibición en vigor desde 1.989. 
Este adalid del pleno empleo considera que el Estado de Florida lo que está haciendo es impedir a este colectivo acceder a trabajos que algunos de ellos estarían felices de conseguir.
Por lo visto, el empleo consiste en forrar al enano en un traje de goma espuma y que un grupo de vociferantes borrachos los lancen los más lejos posible contra una pared. Que muchos de los "empleados" hayan caído en el alcoholismo, otros hayan acabado heridos y una se haya suicidado, son "gajes" del oficio.
Según Workman, "¿qué derecho tiene el Estado para impedir que la gente obtenga un empleo remunerado?"
Cuando logré salir de la estupefacción pensé que en el fondo no era tan mala idea.
Eso sí, cambiando enanos por políticos, banqueros y economistas. Y además, como opinaba un lector de la noticia, hasta podríamos prescindir del traje acolchado.
Seguro que la iniciativa obtiene un gran éxito empresarial y de público.