miércoles, 11 de enero de 2012

Mentiras y rebajas.


Una consecuencia de la situación económica que estamos viviendo es la modificación de hábitos de compra, especialmente los que se daban en fechas de consumo masivo como son las de Navidad y Reyes.
Salvando la ineludible obligación para con los más pequeños de regalar en las fechas exactas del 24 o 25 de diciembre y del 6 de enero, en muchos hogares se está instaurando la costumbre de reservar la mayor parte del dinero que antes se fundía en esos días para hacerlo luego en las rebajas, multiplicando por el doble -o incluso más- la capacidad de compra.
Sin embargo este nuevo hábito también está conllevando otro pésimo en las tiendas; sobre todo en las que venden moda.
Si bien antes se ponía el día 7 de enero todo lo que había en la tienda en rebajas progresivas, esto es, primero un 20 un 30 % de descuento para luego, cada 15 días, ir rebajando paulatinamente, y de nuevo, los géneros que van quedando  hasta llegar a un 70 % o incluso hasta poner los últimos restos a 3, 5, o 9,9o euros, claramente por debajo del coste real del artículo, con la intención de limpiar la tienda de restos y capitalizarse ante la nueva temporada en puertas, actualmente parten de un 50% de media...pero sólo en los carteles.
Porque en estas rebajas de invierno de 2011-2012, he podido comprobar cómo algunas tiendas como Encuentro Modas o El Número 1 (supongo que en otras también, pero de éstas tengo la certeza y la constancia de que ocurre así) han sacado artículos que estuvieron a la venta hace tan sólo dos meses con un precio 6 euros, ponerlos ahora "rebajados" a 11 euros. Y la certeza me viene porque yo mismo compré ese artículo, en concreto un pantalón vaquero de chica, y a ir a repetir la compra en estos días me he encontrado con la desagradable sorpresa de que el mismo pantalón había subido de precio "milagrosamente" gracias a las rebajas.
O incluso que un artículo que a principio de diciembre había comprado a 9 euros, encontrármelo a los mismos 9 euros ahora, pero eso sí, con un cartel llamativo y enorme que anunciaba ese precio como de rebaja.
Y así no.
Ya sé que las empresas ganan menos dinero en estos días puesto que el 65 % de las ventas de todo el año se centran entre diciembre y enero, y al retenerse la gente a la hora de comprar hasta que comiencen las rebajas, sus cálculos de beneficios saltan por los aires. Lo sé. Sin embargo no creo que la solución se la de engañar o, directamente, estafar al consumidor con falsas rebajas o  con subidas escondidas tras el cartel de liquidación de temporada.
Y eso por no decir que los artículos que de verdad interesan los retiraron de venta para sacarlos tres días más tardes como de "nueva temporada" y evitar rebajarlos  sorteando de esa manera la Ley de Comercio que regula las rebajas.
Esta actitud demuestra, en el fondo, una miopía absoluta de los gestores de esos comercios, un desprecio absoluto hacia el consumidor final y la falta de una estrategia acertada a la hora de planificar las compras y las ventas por los ejecutivos de los mismos.
Y el resultado, al menos en Canarias, está siendo el lógicos ante esto: las rebajas están obteniendo un bajo seguimiento, un 4 % menos en el primer día, que es el mejor de todos con diferencia.
Porque, a pesar de lo que piensen los genios del marketing de esos comercios, el comprador actual no es tan tonto como para caer en estas mentiras tan burdas, y ante eso, se van a otros comercios que sí respeten las reglas del juego.