martes, 13 de marzo de 2012

Esperando su visita.


                    Hoy la muerte me ha llamado al móvil. Ha sido como esperaba. Sonó de madrugada y no dejó de hacerlo hasta que lo cogí. No había nadie al otro lado. Al menos nadie vivo. Solo un increíble silencio, un silencio mortal que hizo que mi corazón latiera con un ruido atronador. Era la muerte. Estoy seguro. Llevo tiempo esperando su llamada. Ahora la espero aquí, sentado a solas en mi patio, rodeado de mis plantas, leyendo un último libro, tomándome un vino, y esperando que sea puntual mientras también le sirvo a ella un vasito de tinto. ¡No quiero que cuando me lleve pueda decir de mi que fui un mal anfitrión!

viernes, 9 de marzo de 2012

Huyendo de ser pendejo.


Dicen que Borges decía que el que suicidaba para escapar de su realidad en la creencia de que otra vida sería mejor era un necio, porque el que es pendejo en este mundo, lo seguía siendo en el otro.
Esta frase, que ayer me recordaba un amigo, me lleva a pensar que a veces intentamos huir de una realidad que nos ahoga escapando de nuestro entorno, comprando lotería para que un golpe se suerte nos traiga la felicidad con el dinero, dejando ese trabajo que nos mata a diario, empezando una nueva relación que nos devuelva alegría e ilusión, cambiando de casa, de país o incluso de religión... y no nos damos cuenta de que aunque hagamos todo eso, seguiremos igual de infelices al poco tiempo porque huyamos de donde huyamos, siempre nos traeremos con nosotros al mismo pendejo que nos hace infelices: a nosotros mismos.
Para cambiar nuestra vida en profundidad más allá de algún retoque estético hemos de hacer el gran cambio: cambiar nuestra actitud y nuestra visión de las cosas. Hacer otra cosa es ver la misma mala obra interpretada por el mismo mal actor, sólo que en teatros diferentes.
Es como pintar una pared con humedades queriendo que éstas desaparezcan con la pintura. Si no saneamos la pared picándola y hurgando hasta encontrar la raíz de la humedad, sólo gastaremos pintura inútilmente porque la humedad volverá a salir.
Y es que el ser humano es así; siempre busca el camino más fácil, siempre tratando de huir de lo que no le gusta en vez de cambiarlo. 
Y así nos pasamos la vida.