miércoles, 3 de diciembre de 2014

The End


-Ya no te quiero,  le dijo ella, mirándole fijamente a los ojos.
Él no contestó.
Si apenas podía respirar, ¿qué diablos iba a contestarle?
Sin poder apartar los ojos de ella, la vio irse y alejarse con el paso tranquilo y erguida.
-Pero yo sí que te quiero, atinó a decir al fin, con la voz quebrada.
Sólo que ya no había nadie allí para escucharle.

No hay comentarios: