miércoles, 25 de febrero de 2015

Amor y hambre.


Tal vez recuerdes cuando compartíamos el hambre y el amor, cuando nuestra nevera estaba tan vacía que para engañar al hambre nos comíamos a besos y para ahorrar luz hacíamos el amor con la ventana abierta, haciendo un trío con la luna. Seguro que tú no has olvidado cuando la tele era eso que apagábamos porque nos molestaba para hablar y cuando no nos preocupaba tanto el día de mañana como ver amanecer juntos, desnudos y abrazados, rodeados por aquella vieja manta tuya pintada de los colores del arco iris. O cuando un lunes, un jueves o un martes cualquiera era para nosotros un domingo en medio de la semana.
¿Lo recuerdas?
Yo no.

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