jueves, 12 de febrero de 2015

Lo sé.

   
    Hoy es el día. Lo presiento, lo sé. Es como cuando va a llover y lo noto antes en mis huesos que en el cielo, aún despejado. Quizá sea ese tono mortecino que tiene la luz o algún olor casi imperceptible que trae el aire. No sé por qué lo sé. Sólo sé que lo sé.
      Y sé que tú lo sabes también.
    Por eso he corrido a buscar la alianza que guardo en el cajón de los calcetines. Tal vez si la ves primero nos ahorremos el mal trago de las explicaciones, de las lágrimas amargas, de las emociones desatadas. Te oigo llegar por el pasillo y veo que tú también llevas tu alianza en el dedo. Nos miramos y ambos comprendemos.
      Por favor, apaga tú la luz cuando te vayas.

No hay comentarios: