martes, 21 de abril de 2015

La rubia tonta.


             La rubia tonta y su amigo negro bajan por la calle cada noche contoneándose cada uno a su ritmo y la gente se les queda mirando. A ella, con mucho deseo en la mirada y con un cierto gesto de reproche. A él, con un cierto gesto de antipatía  y mucha envidia en los ojos. La rubia tonta y su amigo negro ríen cada noche mientras bajan la calle contoneándose cada uno a su ritmo. Cuando llegan a mi lado suelen lanzarme un beso volado o sacarme la lengua con picardía antes de seguir su camino. Riéndose, contoneándose. Cada uno a su ritmo, pero los dos juntos. La gente los mira envidiosa e irritada. Yo los miro curioso. A veces creo que la rubia tonta en el fondo no es tan tonta. Aunque desde luego, su amigo negro sí que es negro de verdad.