miércoles, 3 de junio de 2015

Contabilizando la vida.


Llevaba su vida como si fuera el libro Mayor de cualquier empresa, anotando lo que le ocurría en el debe o en el haber según su criterio, pero por más balances que hacía su vida no acababa de cuadrar. Nadie le explicó que, en la vida como en la contabilidad, hay una gran diferencia entre lo que hay y lo que debe haber.

1 comentario:

Esteban Rodríguez García dijo...

Tanto en tan poco. La vida en unos minutos, tan solo mientras leo un balance que no entiendo. Como la vida misma. Felicidades Jesús.