jueves, 17 de diciembre de 2015

Entonces.


               Cuando era feliz, cuando no me preocupaban las encuestas preelectorales ni los pactos postelectorales, cuando de la tele solo veía comedias tontorronas y, a lo mejor, alguna película de indios y vaqueros. Entonces el lunes solo era un lunes, el jueves solo un jueves y los domingos eran los días perfectos que nunca más fueron, días para aburrirse en familia mientras comíamos roscas o puede que algún pastel recién horneado, así, calentito y esponjoso, que luego se inflaba en el estómago como penitencia a tanta gula. Por entonces. era feliz, un beso solo era un beso y a nosotros siempre nos quedaría París. Recuerdo que cuando dormía era para poder soñar contigo, aunque hoy ya no recuerde ni tu cara.

4 comentarios:

Papus dijo...

La cara si la recuerdas . No seas baladrón que tanto no ha pasado.

Anónimo dijo...

Me encanta como combinas el saber dulce de la añoranza de otras épocas con el sabor amargo del desamor. Crack, que eres un crack.

Anónimo dijo...

Bienvenido Jesús. Se le echó mucho de menos.
Antonio.

Pedro Luis Rodriguez dijo...

Me ha gustado mucho. En la tienda de telas aprendiste aritmetica.