domingo, 3 de enero de 2016

Giacomo.


                       De lunes a viernes Juan Manuel tenía un trabajo gris en un gris despacho de aduanas, de ocho a cinco, con una hora para comer. Los sábados y domingos se hacía llamar Giacomo, se vestía como un turista, y solo hablaba italiano. Estaba convencido de que tuvo un hermano gemelo, que los separaron al nacer y que este vivía en Italia, que se llamaba Giacomo y que los fines de semana se haría llamar Juan Manuel, como él, y solo hablaría en español.

2 comentarios:

Pedro Luis Rodriguez dijo...

Buen texto porque no te permite terminar su comprension en la primera lectura y aun en la segunda tampoco se esta seguro de la intriga que trae consigo la hustoria.

Papus dijo...

¡ Qué cosas se le ocurren a mi amigo ! ¡ Jesús, del alma mía ! A mi me pasó lo mismo que a Pedro Luis, la única diferencia es que yo lo leí tres veces porque me gustó mucho.