miércoles, 13 de julio de 2016

Gramática para la vida.


               No supo muy bien cómo, pero un día, poniendo un examen de gramática a sus alumnos, descubrió que era él quien tenía que aprender a conjugar correctamente su vida abandonando el uso del tiempo pretérito y dejando de utilizar los yo hubiera o hubiese, para poder tener, al fin, un presente en el que fuera y poder llegar así, poco a poco, a tener la posibilidad de vivir algún día en un futuro donde poder decir, sin miedo ni mentiras, yo soy asíQué cosas tiene la gramática, pensaba, mientras con el rabillo del ojo miraba cómo copiaban los dos de siempre y los anotaba en la libreta negra de los suspendidos.


No hay comentarios: