miércoles, 16 de noviembre de 2016

El parque.



                          De pequeño iba caminando al cole. Solo eran cinco manzanas y un pequeño parque donde tenía prohibido pararse a jugar. De camino al colegio iba tocando los timbres de las casas que tenían puertas grandes de madera. Los tocaba y salía corriendo hasta la siguiente casa con un gran portón. Cuando llegaba al parque apretaba el paso de su carrera. Le habían dicho que allí vivía el hombre malo y eso le aterrorizaba. Hoy duerme en ese parque y pasa en él la mayor parte del día. De vez en cuando ve pasar a algún niño corriendo delante de él como alma que lleva el diablo y se pregunta si también habrá venido al colegio pulsando los timbres de las casa del camino.

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