viernes, 30 de diciembre de 2016

Amores en espera.


Aquel amor murió antes de nacer
. Él, por no herir; ella, por no ser herida; ninguno osó dar el siguiente paso. No se atrevieron a decir la verdad y todo quedó en ese fuego de artificio que es flirteo, que retumba y deslumbra para desaparecer en medio de la noche sin dejar más rastro que un breve recuerdo y algo de ruido resonando en los oídos cuando ya nada suena en realidad.

2 comentarios:

Rosy Robayna dijo...

Esos sonidos sordos no suelen ser buena compañía. Si lo sé yo. Un placer leerte.

tercerolasvegas dijo...

Pero quizás valgacla pena oir los sonidos ...siempre queda el eco.