martes, 13 de diciembre de 2016

La carta.


                   Al principio salía varias veces para comprobar si le había llegado correo. Luego, acechaba al cartero detrás de la mirilla para salir a preguntarle si no había traído carta para ella. Al tiempo, solo abría el buzón cuando la publicidad lo desbordaba y un día, frustrada, acabó quitándolo del portal. "Te escribiré cada día", le dijo después de darle un beso cuando se marchó con dos vaqueros, tres camisas, media docena de calcetines, calzoncillos para una semana, una novela de asesinatos y su corazón, enamorado y roto, dentro de la maleta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

SE huele a capacidad creativa. Me gusta. Armando

Rosy Robayna dijo...

Desesperante la espera y "Te escribiré cada día" es un quedabienismo, como lo puede ser eso de "A ver si nos vemos" Me da corajillo. Me encanta leerte.