viernes, 3 de marzo de 2017

El ángel caído.



                    Su padre le decía que reírse era de idiotas, que se fijara en Jesucristo si no lo creía a él. Le retaba continuamente a que encontrara un solo pasaje en la Biblia en el que se recogiera algún momento donde estuviera riendo. Ninguno, afirmaba con rotundidad, no encontraría ninguno. No, reírse era casi un acto de rebeldía ante Dios, como el que tuvo Satanás, el ángel caído. Quien sabe, seguía su razonamiento, si no cayó precisamente por eso, por reírse ante Dios como si fuera un payaso. Sin embargo en la Biblia sí que había muchos pasajes donde se le veía llorar, y esto era así porque el dolor y las lágrimas lavaban las culpas; las propias y las ajenas. Su padre solía recitar este discurso mientras se sacaba el cinto del pantalón; un cinto de cuero marrón, ancho y curtido, con una hebilla de color bronce, que le servía de herramienta eficaz para castigar cualquier travesura que hiciera o, simplemente, cuando consideraba que tenía que hacer de él un hombre respetable y serio para salvar así su alma. Cada día, mientras se pintaba la cara de blanco con una enorme sonrisa roja y se vestía con su traje de mil colores, recordaba ese discurso y la cara furibunda de su padre golpeándole mientras repetía y aseguraba que, algún día, cuando recordara estos momentos, se lo agradecería sin lugar a dudas. Cada cintazo fue para él una motivación más para decidirse a ser payaso y arrancar las risas de los niños apenas aparecía en la pista del circo fingiendo llorar a voz en grito. ¡Y que le dieran a su padre y a ese dios, triste y furibundo, en el que él decía creer mientras le azotaba sin piedad!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

He hecho por recordar pasajes bíblicos donde Jesucristo aparezca riéndose. Y no me acuerdo. Pero sonreírse al menos cuando, con sus respuestas,desmontaba las estrecheces de miras farisaicas, seguro k si. Yen la historia que nos cuentas iba cayendo algo depresivo al ponerme en lugar del hijo..., pero me anime al ver su reacción :la de todo un ángel levantado. Historia q hace pensar. A. Esteban

Jesús Chamali dijo...

Gracias por tu comentario, Armando. Ciertamente, una lectura más detenida de La Biblia, libro críptico por excelencia, nos deja entrever una nueva dimensión de sus pèrsonajes.